La Casa Inspectorial de Madrid acogió los días 17 y 18 de octubre el primero de los tres encuentros del curso «Iniciación en el Acompañamiento. Nivel II», una propuesta formativa de la Delegación de Pastoral Juvenil de Salesianos Santiago el Mayor dirigida a educadores y animadores de centros educativos, juveniles y sociales.
En esta edición participan 21 educadores y animadores procedentes de nueve presencias salesianas: Aranjuez, Bilbao-Deusto, Ciudad Real, Lugo, Madrid-Atocha, Madrid-Estrecho, Madrid-Paseo de Extremadura, Salamanca-María Auxiliadora y Soto del Real.
La formación responde a una de las necesidades fundamentales de la misión educativa salesiana: ofrecer a los jóvenes personas preparadas para escucharles, comprender sus inquietudes y acompañarles en sus procesos de crecimiento personal.
Aprender a escuchar y acompañar
El primer encuentro, celebrado durante el fin de semana del 17 y 18 de octubre, estuvo dedicado al marco pastoral del acompañamiento.
Las sesiones abordaron el acompañamiento en la Pastoral Juvenil Salesiana, de la mano de Xabi Camino; la relación, el encuentro y la escucha, con Sergio Oter; y la entrevista personal, con Begoña Rodríguez.
A través de estas propuestas, los participantes profundizaron en las actitudes, habilidades y herramientas necesarias para establecer relaciones educativas basadas en la confianza, la escucha y el respeto a los procesos personales.
El acompañamiento constituye una dimensión esencial del estilo educativo de Don Bosco, que entendía la educación como una relación cercana y personal, capaz de ayudar a cada joven a descubrir sus posibilidades y construir su propio proyecto de vida.
Tres fines de semana para crecer como acompañantes
El curso continuará con otros dos encuentros en Madrid, que permitirán completar un itinerario formativo desde diferentes perspectivas.
Los días 21 y 22 de noviembre, el trabajo se centrará en el horizonte psicológico del acompañamiento, con sesiones sobre psicología básica para educadores, relaciones y afectividad, y apertura a la trascendencia. Estarán dirigidas por Aurora Martín, Miguel Ángel Olivares y Alberto Sanz.
El último encuentro tendrá lugar los días 12 y 13 de diciembre y abordará la dimensión espiritual. Sergio Huerta profundizará en el discernimiento y la toma de decisiones; Abel Domínguez, en el acompañamiento de la vida de oración; y Javier Moreno, en Jesús como modelo de acompañamiento.
De esta manera, el curso integra las dimensiones pastoral, psicológica y espiritual para ofrecer una preparación que permita responder a las distintas situaciones que viven los jóvenes.
Un compromiso con los jóvenes
La formación en acompañamiento personal constituye una apuesta consolidada dentro de la Pastoral Juvenil Salesiana. Su segundo nivel cuenta con una trayectoria de años y con valoraciones muy positivas de quienes han participado en anteriores ediciones.
Sergio Huerta Moyano, delegado de Pastoral Juvenil de Salesianos Santiago el Mayor, destaca la importancia de esta propuesta: «La formación en el acompañamiento personal nos capacita para responder a las necesidades de los jóvenes que tenemos en nuestras casas».
Huerta subraya también la trayectoria y el reconocimiento de este itinerario formativo: «El curso en nivel dos es una formación acreditada a lo largo de los años con muy buenas valoraciones y que abre el apetito para otros estudios de mayor calado».
El delegado de Pastoral Juvenil felicita especialmente a quienes han decidido participar: «Os felicito porque año tras año un numeroso grupo de educadores hace la opción de comprometer tres fines de semana para convertirse en mejores acompañantes de los jóvenes».
La participación de 21 educadores y animadores refleja ese compromiso con una educación que pone a cada joven en el centro, desde la escucha, la cercanía y el acompañamiento personal.
En una realidad en la que los jóvenes necesitan espacios de confianza, escucha y orientación, esta formación recuerda que acompañar no consiste únicamente en ofrecer respuestas, sino en aprender a caminar junto a cada persona, respetando sus tiempos y ayudándola a descubrir su propio camino.
Una apuesta por seguir formando educadores capaces de estar presentes en la vida de los jóvenes, escucharles y acompañarles desde la cercanía y el estilo educativo salesiano.











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