La Casa de las Salesianas de El Plantío (Madrid) acogió, del 16 al 18 de octubre, un nuevo encuentro de formación en educación afectivo-sexual, organizado por la Confederación de Centros Juveniles Don Bosco y dirigido a animadores y animadoras de los centros juveniles de su red.
Durante tres días, los participantes profundizaron en diferentes aspectos de la educación afectivo-sexual, combinando contenidos teóricos, espacios de reflexión y herramientas pedagógicas para acompañar a niños, niñas, adolescentes y jóvenes desde una perspectiva integral.
La propuesta responde a la necesidad de ofrecer a los educadores una preparación que les permita abordar esta dimensión fundamental del desarrollo personal desde la cercanía, el respeto y el estilo educativo salesiano.
Cuatro dimensiones para una educación integral
El programa formativo se articuló en torno a cuatro dimensiones complementarias, que permitieron abordar la educación afectivo-sexual desde diferentes perspectivas.
La dimensión teológico-antropológica profundizó en la visión cristiana de la persona, el amor y las relaciones, tomando como referencia el Evangelio y la exhortación apostólica Amoris Laetitia.
Desde la dimensión biológica, los participantes abordaron el conocimiento del cuerpo humano, la anatomía y los procesos fisiológicos relacionados con la sexualidad.
La dimensión psicológico-social puso el foco en cuestiones como la identidad, la autoestima y los modelos de relación, así como en realidades que afectan a adolescentes y jóvenes, entre ellas la violencia en las relaciones y la pornografía.
Finalmente, la dimensión pedagógico-preventiva permitió reflexionar sobre el papel de los animadores y animadoras como referentes educativos, la importancia de desarrollar el pensamiento crítico y las posibilidades que ofrecen los centros juveniles para acompañar estos procesos.
El objetivo de este itinerario es proporcionar herramientas que ayuden a los educadores a responder a las inquietudes y necesidades de los jóvenes, favoreciendo relaciones basadas en el respeto, el cuidado y la responsabilidad.
Formación, convivencia y reflexión compartida
Más allá de los contenidos, el encuentro ofreció espacios de convivencia, diálogo y oración que permitieron compartir experiencias de las diferentes realidades educativas y fortalecer los vínculos entre los participantes.
Entre las actividades destacó también un cinefórum nocturno, que sirvió para continuar reflexionando sobre los temas trabajados durante las sesiones desde una perspectiva cercana y participativa.
La formación contó con la participación de María José Silva, Rubén Ponce, Laura Alcántara, Conchita Márquez y Nacho Beltrán como formadores y formadoras.
Esta propuesta es fruto del trabajo compartido del equipo del Itinerario de Educación Afectivo-Sexual de Centros Juveniles, del que también forman parte Esperanza Jiménez, Pedro Hernández y Auxi Gómez. El equipo continúa desarrollando una formación adaptada a las necesidades y situaciones que encuentran los animadores y animadoras en su labor educativa cotidiana.
Un acompañamiento que continúa en los centros juveniles
El encuentro de El Plantío forma parte de un proceso formativo que tendrá continuidad el próximo 7 de noviembre, con una sesión online destinada a seguir profundizando en los contenidos y compartir los aprendizajes de las jornadas presenciales.
La Confederación de Centros Juveniles Don Bosco mantiene así su apuesta por preparar a los animadores y animadoras para acompañar a los jóvenes en una dimensión especialmente importante de su crecimiento.
Desde el estilo educativo de Don Bosco, los centros juveniles constituyen espacios privilegiados para generar relaciones de confianza, escuchar las inquietudes de los jóvenes y ofrecerles referentes educativos cercanos.
Una formación que busca ayudar a los animadores y animadoras a acompañar a niños, adolescentes y jóvenes en la construcción de relaciones sanas, libres y responsables, desde una educación afectivo-sexual basada en el respeto, el cuidado y la prevención.











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