Adviento

1 de diciembre

EVANGELIO (Mt 15, 29-37)

En aquel tiempo, pasando de allí, Jesús vino junto al mar de Galilea; subió al monte y se sentó allí. Y se le acercó mucha gente trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y otros muchos; los pusieron a sus pies, y Él los curó. De suerte que la gente quedó maravillada al ver que los mudos hablaban, los lisiados quedaban curados, los cojos caminaban y los ciegos veían; y glorificaron al Dios de Israel.

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino». Le dicen los discípulos: «¿Cómo hacernos en un desierto con pan suficiente para saciar a una multitud tan grande?». Díceles Jesús: «¿Cuántos panes tenéis?». Ellos dijeron: «Siete, y unos pocos pececillos». El mandó a la gente acomodarse en el suelo. Tomó luego los siete panes y los peces y, dando gracias, los partió e iba dándolos a los discípulos, y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y de los trozos sobrantes recogieron siete espuertas llenas.

Tiempo interior

Dedica un tiempo de reflexión al comentario del Evangelio en Tiempo Interior, con José J. Gómez.

«¿Cuántos panes tenéis?«

Hay que seguir adelante

a volver a arremangarse

y a tirar como se puede

nadie me enseño el caminó

entre tanto desatino

y acertar algunas veces

nada tengo preparado

tan desastre en el pasado

no me salvo en el presente

nunca se me dio bien remontar

cuando sale todo mal

hasta el más débil

obligado se hace fuerte.

 

(estribillo)

Prefiero caer luchando siendo valiente

ya supe que, aunque se gane no es suficiente

no se puede ser feliz cuando a tu lado lloran

a veces toca sufrir

no entiendo a mi persona

prefiero bailar con ganas, aunque no sepa

los hilos del corazón mueven mi marioneta

no puedo ni quiero ser aquello que no soy

prefiero seguir presente

allá por donde voy.

 

No sé conceden milagros

y si existen son muy caros.

Anestesia para el alma.

Necesito que me digas,

aunque sea de mentira

que es verdad que no se acaba

a la calle del olvido

me he mudado y ahora vivo

no me salen las palabras

el futuro dime donde esta

que me invita a respirar

y le haga un guiño a

este presente que no avanza.

 

(estribillo)

 

Prefiero decidir.

Prefiero despertar con ganas seguir.

Prefiero estar presente.

 

Prefiero bailar con ganas, aunque no sepa.

Los hilos del corazón mueven mi marioneta.

No puedo ni quiero ser aquello que no soy.

Prefiero seguir presente

allá por donde voy.

Prefiero seguir presente

allá por donde voy.

Prefiero seguir presente

allá por donde voy.

Fidelidad, confianza, compartir.

 

CATEQUESIS

PREGUNTA

¿Quién se dice que fue el impulsor del árbol de Navidad?

RESPUESTA

San Bonifacio en Alemania en el siglo VIII.