Adviento

29 de noviembre

EVANGELIO (Mt 8, 5-11)

En aquel tiempo, habiendo entrado Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un centurión y le rogó diciendo: «Señor, mi criado yace en casa paralítico con terribles sufrimientos». Dícele Jesús: «Yo iré a curarle». Replicó el centurión: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: ‘Vete’, y va; y a otro: ‘Ven’, y viene; y a mi siervo: ‘Haz esto’, y lo hace».

Al oír esto Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande. Y os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos».

 

Tiempo interior

Dedica un tiempo de reflexión al comentario del Evangelio en Tiempo Interior, con José J. Gómez.

Reflexión

Ramón Ariza, sdb. propone esta reflexión diaria en el tiempo de Adviento

«Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande»

Celebraciones escolares

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Vídeo 

El Papa Benedicto XVI explica en qué consiste el Adviento (Rome Reports)

 

CATEQUESIS

PREGUNTA

¿Cuál es el origen del árbol de Navidad?

RESPUESTA

Proviene del norte de Europa debido a que allí se celebraba el nacimiento de Frey, dios del Sol, adornando un árbol de hoja perenne que simbolizaba la morada de los dioses. Posteriormente, los conversos, retomaron el símbolo del árbol pero con un significado distinto para celebrar el nacimiento de Cristo.