ARQUITECTURA PARA LA RECONCILIACIÓN

“Ama a Dios y a tu prójimo como a ti mismo”, este es el mandamiento que resume a todos los otros según encontramos en Lc 10, 28 como pórtico de la parábola del buen samaritano. Encontrarse con Dios, encontrarse con el prójimo, encontrarse con uno mismo es la condición indispensable para llevar una vida plena. Vamos a ver arquitecturas recientes que han respondido a esta triple invitación.

  • Un espacio para reconciliarse con el Otro: Capilla de la Reconciliación en la iglesia de Iesu de San Sebastián (Rafael Moneo, 2011)

La iglesia de Iesu cuenta con una nave en forma de cruz inserta dentro de una forma aproximadamente cuadrada dejando cuatro espacios en las esquinas que son tratados de forma especial para alojar el baptisterio, la capilla del Santísimo, la capilla de la reconciliación y la sacristía. El espacio de la reconciliación se presenta como un habitáculo vacío donde sólo aparecen dos objetos: un mueble-banco de madera y un cuadro del artista Prudencio Irazábal titulado Omnia pervia. El espacio permanece iluminado por una apertura enrasada en una de las esquinas que da vistas al parque que hay debajo, la única conexión visual con el exterior en todo el templo. El confesonario pasa a ser un espacio de relación y encuentro donde sólo hay palabra, luz y símbolo.

  • Un espacio para reconciliarse con los otros: Capilla de la Reconciliación del Muro de Berlín (Martin Rauch, 2000)

Hay espacios que dirigen a la memoria colectiva e inquieren por el sentido de la vida, como es el caso de esta capilla, presentada a menudo también como un caso de arquitectura ecológica y de reconciliación con este “otro” que es la naturaleza. La Capilla de la Reconciliación del Muro de Berlín se sitúa donde estaba anteriormente otro templo, a tocar del muro, derribado por el régimen comunista en 1985. La capilla está hecha con un muro de arcilla compactada que contiene los escombros del antiguo templo, toda una metáfora de “resurrección” de un espacio sagrado que se ofrece ahora como lugar de curación de las heridas sociales. Rodeando la capilla, a modo de nártex silente, se dispone un vestíbulo abierto hecho de lamas de madera verticales. Previo al acceso una escultura significativa: dos personas de rodillas que se abrazan.

  • Un espacio para reconciliarse con uno mismo: Capilla del silencio en Helsinki (K2S Architects, 2012)

Esta intervención busca crear un oasis en medio del desierto de la gran ciudad. Aquí, más que escuchar sermones, lo que se pretende es ofrecer un espacio de encuentro personal y acompañamiento asistencial, un rasgo social que estaba ya desde los inicios del proyecto promovido por la comunidad luterana. En este caso se accede a una estructura ovalada de madera a modo de bol sin conexión visual exterior, iluminado cenitalmente a lo largo de su perímetro. El uso de la curva, la calidez de los materiales o su céntrica ubicación buscan invitar al viandante a pararse y escuchar la vida en el trajín cotidiano.

(Publicado en la revista Galilea del Centro de Pastoral Litúrgica en 2018)

Eloi Aran

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