ACTUALIDAD SALESIANA
Don Fabio Attard, Rector Mayor de los Salesianos
VISITA DEL RECTOR MAYOR

Don Fabio Attard

Rector Mayor de los Salesianos

Celebramos 150 años de los Salesianos Cooperadores y 125 años de Salesianos Atocha.

Diploma de hijo de Dios

29 mayo 2022

Artículo original publicado en Vida Nueva (28/5/22)

Estoy escribiendo estas líneas en el día que agradezco a Dios 70 años de vida y 43 de sacerdote (¡por eso digo que celebro 113 años!). Y ustedes, queridos lectores, estarán leyéndolas cerca de mi aniversario de bautismo, que es el 25 de mayo.

Aprendí de un gran sacerdote-periodista, José Luis Martín Descalzo, a celebrar el aniversario de bautismo. Contaba él que el mejor regalo de cumpleaños que le habían hecho consistía en una copia de su inscripción en el libro de bautismos, bien enmarcada y acristalada, y que la había puesto en su despacho, porque le recordaba su dignidad de hijo de Dios y su pertenencia a la Iglesia.

Me gustó la idea y solicité al joven hijo de un primo (ahora sacerdote en la diócesis de Almería) que me consiguiera una fotocopia de mi inscripción bautismal; no un certificado de bautismo, sino directamente una fotocopia del libro. Lo hizo. La enmarqué y le puse su vidrio protector. Y me ha acompañado en los despachos de provincial salesiano y ahora en el de arzobispo de Rabat.

Otros ponen diplomas académicos de doctorados y licenciaturas, o fotografías con personalidades importantes. Yo quiero que esa fotocopia, amarillenta y pajiza, presida mi despacho. Está repleta de notas marginales que atestan mi confirmación y mi ordenación diaconal, así como que recibí el orden del presbiterado; no sé si habrán añadido posteriormente también el del episcopado… No importa; lo que interesa es lo central: que fui bautizado, y de ello deriva mi dignidad personal y mi identidad cristiana. Lo demás (diaconado, presbiterado, episcopado) son notas… marginales; al margen, es decir, secundarias.

Hermano universal

Para mí, esa fotocopia, de mala calidad por el paso del tiempo y de difícil legibilidad por la mala letra, es mi diploma de “Hijo de Dios” y mi certificado de pertenencia al Cuerpo de Cristo, a la Iglesia. Ese papel me declara “Hermano de Jesucristo” (y, por tanto, comprometido a ser “hermano universal”) y “Templo del Espíritu Santo”. ¿Se puede pedir más? ¿Se puede ascender o ser promovido después de haber sido declarado hijo de Dios?

Luego vino Juan Pablo II y nos dijo que el cristiano debería celebrar más el aniversario de bautismo que el propio cumpleaños. Y me alegré. Y lo hice. Y lo sigo haciendo. ¿Por qué no lo haces tú también? Recuperemos la raíz y el manantial de nuestra más alta dignidad cristiana: el bautismo.

­+Cristóbal López, sdb

                                                                                     Arzobispo de Rabat

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

También te puede interesar…

¿Sistemas para vivir o vivir para el sistema?

¿Sistemas para vivir o vivir para el sistema?

Es tiempo de elecciones y debates, más centrados sus candidatos en atacar que en construir y proponer. En el lenguaje de Cupido, diríamos que es una relación complicada, una tensión nunca resuelta. Decimos que las instituciones pasan y las personas permanecen.  O así debería ser, aunque el rodillo institucional a veces aplaste a las personas, incluso a la propia verdad. 

No tengáis miedo

No tengáis miedo

Cuando Jesús invita a sus discípulos a “no tener miedo”, debemos tener cuidado de no reducir esta invitación a un eslogan superficial.

Debería preocuparnos a todos

Debería preocuparnos a todos

Podemos discutir las cifras, comparar comunidades autónomas, buscar culpables, hablar de leyes educativas, ratios, pantallas, familias, profesorado o administraciones. Seguramente habrá un poco de verdad en muchas de esas explicaciones.