Kintsugi, las cicatrices de la vida
Me pasó hace unos días. Manipulando un cáliz de cerámica de Sargadelos se me cayó y se hizo trizas. Lamentando mi torpeza y mi mala suerte, recogí malhumorado los pedazos y los tiré a la basura. Si esto sucediera en Japón no pasaría semejante cosa porque allí...

















