Con vosotros se siente feliz

Formar una familia siempre fue el objetivo más importante de nuestro proyecto de vida. Por eso, cuando nació Juan, nos sentimos las personas más afortunadas del mundo. En aquel momento no sabíamos que Juan padecía una enfermedad rara, grave y sin tratamiento curativo: Síndrome CDG.

Los meses posteriores fueron muy duros y estuvimos a punto de perderle. Su vida no es fácil, pero nosotros intentamos que crezca rodeado de amor y felicidad. Esto nos llevó a querer matricularle en Salesianos Carabanchel.

El equipo de escolarización nos aconsejó la modalidad de Educación combinada. Juan necesitaba un colegio Especial y otro de Integración. Teníamos muy claro que su colegio de integración tenía que ser el nuestro porque somos maestros, admiradores de Don Bosco y su pedagogía.

No fue fácil, nada es fácil en el mundo de la discapacidad, pero siempre contamos con el apoyo de los equipos directivos y la acogida de la Comunidad Educativa Salesiana.

El primer día que Juan fue a los Salesianos, lloré de emoción. Sabía que el esfuerzo había merecido la pena. Por fin, podría disfrutar de lo que para nosotros es fundamental, vivir el ambiente salesiano, vivir en Don Bosco. Sabíamos que tener un alumno de Necesidades Educativas Especiales con discapacidad en el aula, no iba a ser sencillo. Entre todos hemos ido superando obstáculos, retos… buscando lo mejor para Juan.

Una lucha por su felicidad

Por nuestra parte, siempre hemos querido transmitir al centro que, aun faltando recursos, contamos con el principal, el carisma del profesor Salesiano. Si Don Bosco pudo sacar adelante a tantos chicos en aquella época, cómo no vamos a poder ahora. Esa debe ser nuestra labor: confiar más en nosotros como educadores y luchar por la inclusión.

Este año, por la COVID-19, han suspendido su modalidad educativa, lo que le ha supuesto una gran tristeza. No está con sus compañeros (los conoce desde infantil), se echan de menos, se mandan mensajes, vídeos… Estamos haciendo todo lo posible para que vuelva pronto, pero es difícil. Es un obstáculo más en el camino, pero no dejaremos de luchar: su felicidad es lo más importante y estando en Salesianos Carabanchel ¡es feliz!

Sabemos que Don Bosco y María Auxiliadora le protegen y pronto regresará. Mientras tanto, seguiremos desde casa, enseñándole que, a pesar de las dificultades de la vida, tenemos que estar siempre alegres.

Fuente: Boletín Salesiano

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