Concluye la visita del Rector Mayor a Japón y Corea del Sur

En su tarea de animación, don Ángel Fernández Artime visitó las presencias salesianas de Japón y Corea del Sur. En esta última visitó la Iglesia de la Penitencia y Reconciliación, lugar cercano al río Im-Jin, divisorio con la vecina Corea del Norte.

Don Ángel Fernández Artime, X Sucesor de Don Bosco, llegó al Aeropuerto Internacional de Tokio la noche del miércoles 7 de noviembre. Fue recibido por 45 personas, incluido don Jacob Hamaguchi, Inspector salesiano de Japón, Mons. Mario Yamanouchi, SDB, obispo de Saitama, don Václav Klement, Consejero para la Región de Asia Oriental y Oceanía, miembros de la Familia Salesiana y jóvenes.

El 8 de noviembre, segundo día (primero completo), el Rector Mayor comenzó con un gesto de gran valor simbólico: la visita al museo y la tumba del venerable don Vincenzo Cimatti, fundador de la misión salesiana en la Tierra del Sol Naciente.

El museo, que se encuentra en la obra salesiana en Tokio-Chofu, alberga numerosos objetos y artefactos que pertenecían o estaban relacionados con Don Cimatti: documentos, publicaciones, una colección de minerales y plantas, obras musicales, fotos, objetos de uso diario… un lugar capaz de contar la historia de los 92 años de la Inspectoría “San Francisco Javier” de Japón y, en particular, las actividades y la vida espiritual de Don Cimatti y los primeros misioneros que lo acompañaron. Las fotos y los documentos que se presentan aquí son de gran ayuda para que los visitantes comprendan cuánto han trabajado los salesianos para ayudar a los jóvenes japoneses sin descanso, en el pasado y en la actualidad. En la visita al museo, el Rector Mayor escuchó con gran atención la explicación ofrecida por el salesiano don Gaetano Compri, vice-postulador de la causa de don Cimatti y responsable del cuidado del museo. Posteriormente, el X Sucesor de Don Bosco fue a la tumba de Don Cimatti, en la capilla debajo de la casa de formación y rezó por la inspectoría japonesa y la misión salesiana en ese país.

Por la tarde, el Rector Mayor llegó a Miyazaki, una ciudad en el sudoeste de Japón, que fue el primer territorio de misión de los salesianos en el país. Lo primero que hizo allí fue pasar la tarde con unos 50 profesores de la escuela secundaria salesiana “Hyuga”, a quienes recordó que no es suficiente amar a los jóvenes. Es preciso que se den cuenta de que son amados.

El día siguiente, 9 de noviembre, comenzó con la misa de la mañana presidida por el Rector Mayor en la escuela secundaria, ante unos 700 estudiantes y miembros de la Familia Salesiana. “Unidad” fue la palabra clave de la homilía del Rector Mayor. Más tarde, el día continuó con un diálogo abierto y franco entre el Rector Mayor y los jóvenes que se reunieron allí y la visita del Sucesor de Don Bosco a la Casa Madre de las Hermanas de la Caridad de Jesús, donde se celebraba un Congreso Internacional en esos días.

El sábado 10, ya de nuevo en Tokio, don Artime se reunió con el Consejo Provincial de Japón, mientras que toda la tarde y la noche se reunieron en una gran reunión festiva, que culminó en una gran adoración eucarística, con unos 130 jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS). En esta ocasión, el Rector Mayor instó a los muchachos a tener grandes sueños e ideales, a dedicarse a los demás y a permanecer cerca de Dios. “Creo en ti” y “Os quiero mucho, simplemente porque sois jóvenes”, son algunas de las frases que, como verdadero Sucesor de Don Bosco, el Rector Mayor manifestó.

El domingo 11 de noviembre, don Ángel visitó por primera vez una obra simbólica de los salesianos en Japón, la casa “Salesiano Gakuen”, que alberga a 80 menores en riesgo de exclusión social. Aquí también el Sucesor de Don Bosco se dirigió a los jóvenes y les invitó a soñar en grande.

Por la tarde, participó en la gran fiesta de la Familia Salesiana japonesa, en la que participaron unas 400 personas. Fue una fiesta que logró combinar muchos aspectos: primero la presentación de los diversos grupos; luego la intervención del Rector Mayor, quien hizo un llamamiento a trabajar juntos y con creatividad, y así “convertirse en una sola cosa para los demás”; luego una solemne eucaristía presidida por el salesiano Mons. Mario Yamanouchi, obispo de Saitama, y concelebrados, entre otros, por el Rector Mayor y el Inspector de Japón; y, finalmente, una noche de ágape fraterno, embellecido por un espectáculo divertido por el mago salesiano don Mickey Muramatsu, y por los cantos del Rector Mayor, entre otros.

El lunes 12, el último día de visita a Japón, tuvo una reunión con todos los salesianos en la Inspectoría y una visita a la Escuela Secundaria Gakuin. La reunión se llevó a cabo por la mañana, en la casa de Tokio-Chofu, y contó con la participación de unos 45 Hijos de Don Bosco. En su intervención, don Artime presentó de forma extensa la realidad de la Iglesia y de la Congregación. Los alentó a tener una visión de futuro y tomar decisiones responsables y valientes para renovar la Inspectoría.

Por la tarde, el Rector Mayor llegó a Yokohama y visitó el instituto salesiano “Salesio Gakuin”. Unos 900 estudiantes de secundaria y bachillerato, junto con unos 50 maestros, lo recibieron con gran entusiasmo. Luego, en el auditorio principal del instituto, los estudiantes lo honraron con la actuación de la banda, la del club de malabares y un miniconcierto de tsugaru-jamisen (un instrumento japonés típico, similar a un banjo), de un profesor. Después fue invitado a la reunión con los estudiantes del instituto y respondió a sus preguntas y solicitudes de fotos.

El Rector Mayor concluyó su visita de animación en Japón la mañana del martes 13 de noviembre en la que cogió un avión destino Seúl. Acompañado de su secretario, don Horacio López, y don Václav Klement, Consejero para la Región Asia Este-Oceanía, el Rector Mayor fue recibido por don Stefano Yang, Superior de la Provincia de Corea, y miembros de la Familia Salesiana en Corea del Sur.

Por la tarde, el Rector Mayor visitó la comunidad “Dae-Rim Dong”, que acoge y rehabilita a los niños denunciados por los tribunales de menores y que los salesianos coreanos llaman el “Nuevo Oratorio de Valdocco en Corea”. Allí, fue entrevistado por medios de comunicación. “En los próximos días me gustaría profundizar en la realidad coreana, especialmente en la realidad de la Familia Salesiana de Corea del Sur. Estas visitas son parte de mi animación y gobierno: hasta ahora he visitado 82 países en los últimos 5 años” comentó el Padre Artime frente a los periodistas.

Muchos temas trató el Rector Mayor durante esta reunión. Sobre el recientemente concluido Sínodo de los Obispos, afirmó que el verdadero trabajo comienza ahora, tratando de implementar las propuestas, particularmente sobre cómo escuchar y acompañar a los jóvenes. Hablando de la visita al “Valdocco de Corea”, señaló que esta es una opción típicamente salesiana: en sus viajes no visita todas las casas, sino solo las más significativas, y para los salesianos no hay nada más importante que los jóvenes en dificultad.

Pudo visitar los talleres donde los estudiantes aprenden diferentes formas de artesanía y dio un mensaje de aliento a todos los presentes. Finalmente, asistió al tradicional concierto de otoño realizado por los niños del centro, y lo más destacado de las actuaciones fue el musical “La carta de la madre”, que conmovió a muchos de los espectadores.

El segundo día de visita a Corea del Sur, el miércoles 14 de noviembre, el Rector Mayor la inició visitando, junto con otros 45 salesianos de Corea, el observatorio situado en el monte de Odu, en el parque de Imjingak, en que sólo el río Im-Jin separa de Corea del Norte. El Rector Mayor se alegró de los últimos pasos que han dado estos dos países y afirmó: “¡La paz y la unidad son el único camino, la reunificación sería maravillosa!”.

Don Artime también destacó que en cada país visitado pudo apreciar la alegría y el potencial de los jóvenes, así como el valor del trabajo salesiano; explicó el concepto de “santidad para todos”, que está en el centro del próximo Aguinaldo; recordó las propuestas salesianas de la educación y del trabajo preventivo para responder a los problemas de la juventud actual; y relanzó el llamamiento a toda la Familia Salesiana para emprender nuevas formas de apostolado y servicio.

Después tuvo una oración por la paz que ofició en la Iglesia de la Penitencia y la Reconciliación, en el Parque Imjingak, una iglesia diseñada en pleno estilo coreano a pocos minutos de distancia del observatorio, donde rezó con sus otros hermanos por la reunificación entre Corea del Norte y Corea del Sur. Luego visitó brevemente la sala de exposiciones y celebró la misa en el altar que tiene la forma de la península coreana, elevando sus intenciones para toda la Familia Salesiana y para la paz en el país.

Por la tarde, el X Sucesor de Don Bosco fue al “Centro Juvenil Don Bosco” en Seúl, donde se encuentra también el único Centro de Formación Profesional de la Inspectoría de Corea. El Rector Mayor se mostró muy interesado en conocer todos los detalles de la obra y, gracias a la dirección de dos coadjutores salesianos, el misionero italiano Marino Bois y el coreano Andreas Lim, se familiarizó con el departamento para la autoayuda, que alberga a algunos exalumnos de obras salesianas, así como laboratorios mecánicos y de control numérico computarizado.

Don Artime continuó la visita al oratorio, que alberga también un centro de rehabilitación, y asistió a una festiva academia en su honor, con canciones y bailes. Al final de este momento festivo, el Rector Mayor quiso agradecer a todos los presentes por su cálida bienvenida y él mismo tocó para ellos y les dio algunos pequeños regalos a los jóvenes.

Finalmente, al llegar a la Casa Provincial, el Rector Mayor concluyó la jornada ofreciendo el pensamiento de las “buenas noches” salesianas a la comunidad.

El jueves 15 el Rector Mayor estuvo en Nae-ri, en la costa oeste del país. La primera cita no fue un trabajo, sino que representó una oportunidad para experimentar la fraternidad en comunidad, entre los Salesianos. Se organizó un viaje en barco.

Después de tres horas de compartir y relajarse en el mar, los Salesianos, mucho más entusiastas de ser “pescadores de hombres”, y especialmente de jóvenes, en lugar de peces, regresaron a la orilla con un corazón lleno de gratitud. Tras esto se celebró la reunión con todos los salesianos de la Inspectoría. El Rector Mayor expresó el valor que atribuye a estas reuniones. “En todo el mundo hay unos 14.400 salesianos. Desde que fui elegido Rector Mayor, me he reunido con unos 10.600 y tengo la intención de llegar a los 12.500 para fines del próximo año. Esta es para mí una de las misiones más importantes como Rector Mayor”.

Durante la reunión, el X Sucesor de Don Bosco expresó con gran franqueza y paternidad la alegría de la fraternidad de los Salesianos coreanos. Los escuchó y les habló sobre las actuales preguntas que los salesianos enfrentan en todo el mundo. “A pesar de nuestras deficiencias, todavía hay una gran esperanza para la comunidad salesiana mundial”, enfatizó.

El viernes 16 el Rector Mayor lo dedicó a reuniones con docentes y empleados de escuelas salesianas, jóvenes y Hermanas de la Caridad de Jesús; mientras que el sábado 17, se reunió con el Consejo Provincial y luego con el Nuncio Apostólico, Mons. Alfred Xuereb. Finalmente celebró la misa en la que recibieron la promesa varios nuevos Cooperadores Salesianos.

El domingo 18, el Rector Mayor se despidió de los salesianos de la Inspectoría de los “Santos Mártires de Corea” y regresó a Roma, después de 12 días de viaje.

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