DIPUTADO MARTÍNEZ IZQUIERDO, PRIMER OBISPO MADRID

La biografía definitiva en el Senado

Presentación del libro Martínez Izquierdo. Diputado, Senador y Primer Obispo de Madrid-Alcalá (1830-1886).

(Palacio del Senado, 9 mayo 2017)

1. Palabras de apertura del acto:

Muy buenas tardes y bienvenidos al Salón de Pasos Perdidos del Senado, que hoy va a servir como marco de este acto de presentación del libro del historiador D. Francisco Rodríguez de Coro, sobre Martínez Izquierdo.

Como todos ustedes saben, Narciso Martínez Izquierdo, además de ser el primer obispo de la diócesis de Madrid-Alcalá, fue también diputado a Cortes durante el Sexenio y, después, senador en los primeros años de la Restauración.

Así que bien podemos decir que el lugar en el que nos encontramos, es perfectamente apropiado para la presentación de este excelente trabajo:

Un estudio biográfico en el que el autor ha vertido muchos años de investigación, además de su gran experiencia como historiador.

Y el fruto de este arduo trabajo nos llega en una cuidada edición realizada por Edibesa, sello perteneciente a los Padres Dominicos.

Y ha sido posible merced, también, a la colaboración de distintas entidades públicas y privadas.

Destacadamente, la Fundación NIPACE, dedicada a los niños con parálisis cerebral; la Fundación Leizarraga; el Excmo. Ayuntamiento de Guadalajara; y la Excma. Diputación Provincial de Guadalajara.

Vamos ya, sin más dilación, a dar comienzo a este acto, para lo cual tiene, en primer lugar, la palabra D. Ramón Rebollo, Presidente de la Fundación NIPACE.

2. Palabras de clausura:

Muchas gracias, D. Francisco.

Nos acercamos ya a la conclusión de este acto.

Y, tras todas las autorizadas voces que acabamos de escuchar y, sobre todo, tras la más autorizada de todas, que es la del propio autor del libro, poco es lo que yo puedo añadir.

Sin embargo, no quisiera dejar de decir, con brevedad, dos o tres cosas.

La primera, por supuesto, es celebrar la publicación de un trabajo de tanto rigor científico como es éste, y que está centrado en una parcela de la investigación histórica tan importante, a mi juicio, como es el siglo XIX español.

Conocer el siglo XIX es imprescindible para poder acercarse, si quiera, a una mínima compresión del primer tercio del XX y su desembocadura en este gran fracaso colectivo que fue nuestra terrible Guerra Civil.

Más aún, es en el XIX donde se encuentran las raíces de muchos aspectos económicos, sociales, políticos o culturales de nuestra realidad de hoy día.

Creo, por tanto, que necesitamos mantener muy activo el esfuerzo investigador sobre los múltiples aspectos y derivadas de la revolución liberal en España.

La vida de Narciso Martínez Izquierdo cubre un período tan decisivo en nuestra historia, tan de encrucijada, como fue el de la crisis final de la monarquía isabelina, el ciclo revolucionario puesto en marcha en 1868 y, finalmente, el establecimiento del sistema canovista en los primeros años de la Restauración.

Desde su labor episcopal, y también política, Martínez Izquierdo fue testigo y protagonista destacado de aquellos azarosos años.

Por eso, a través de su biografía, tan brillantemente trazada por Rodríguez de Coro, podemos realizar un ilustrativo “viaje a la España sorprendente del siglo XIX”, tal como reza el subtítulo de la obra.

Una España que el autor conoce en profundidad tras muchos años de dedicación a su estudio, reflejado en buena parte de su abundante producción bibliográfica.

No en vano, según nos revela el propio autor, Martínez Izquierdo es un personaje al que ha estado dándole vueltas durante casi cuarenta años, según su propia definición, “penitentes”.

Años de paciente investigación, de maduración y de reflexión, cuyo fruto queda recogido en las casi mil páginas de esta edición.

Páginas todas ellas con un sólido soporte archivístico y bibliográfico, pero que, al mismo tiempo, nos ofrecen una visión ágil, muchas veces incluso impresionista, de la trayectoria vital del biografiado y de su época.

Gracias a eso, contamos desde hoy con la semblanza de una alta personalidad de la Iglesia, que resume y esclarece las dificultades y las dudas experimentadas por la jerarquía católica, y por los católicos en general, en su necesaria readaptación al nuevo orden liberal, y a los profundos cambios sociales y de mentalidades que llevó asociados.

En Martínez Izquierdo, en efecto, laten con autenticidad humana, muchas de esas contradicciones características de todo cambio histórico.

Así, nos encontramos con el obispo de Salamanca que, en su calidad de senador, se manifiesta, desde la tribuna de oradores, vehementemente en contra de la tolerancia religiosa establecida en la Constitución de 1876.

Pero, al mismo tiempo, comprobamos su compromiso total con la corriente renovadora puesta en marcha a partir del pontificado de León XIII, y su impulso del realineamiento de los católicos en la esfera política.

Porque –y cito textualmente del libro–, en definitiva, Martínez Izquierdo “tocó, ensayó y se detuvo en todo cuanto ya empezaba a conformar la modernidad”.

Lo último que, para concluir, quisiera destacar y agradecer a Francisco Rodríguez de Coro, es su valioso magisterio intelectual.

Un magisterio que reposa, por supuesto, sobre su erudición –que la tiene más que acreditada–, y sobre su dilatada labor docente.

Pero que, mucho más aún, se deriva de su insaciable curiosidad científica y de la humildad con la que desempeña su tarea.

Creo que lo que diferencia a las grandes obras e investigación, no es dar cuestiones zanjadas, ni sentar verdades definitivas.

Todo lo contrario: los buenos libros son aquellos que abren nuevos caminos, que invitan a pensar, que suscitan nuevas preguntas que nos ayudan a avanzar en la inconformista búsqueda de la verdad.

Francisco Rodríguez de Coro, el hombre, el sacerdote, el historiador, nos hace partícipes, en la “conclusión provisional” (pues todo es, necesariamente, provisional) de su libro, de ese empeño por formular preguntas y escuchar respuestas, que ha sido la constante de su fructífera carrera investigadora.

Y, también, nos da un buen consejo: que hagamos siempre todo lo posible por resguardarnos del ruido ambiental y de la sequía intelectual, abrevando en los “manantiales” del auténtico saber.

Pues bien, de esos “manantiales” forma ya parte, con todo merecimiento, este libro Martínez Izquierdo. Diputado, Senador y primer Obispo de Madrid. Alcalá, a cuya presentación hemos asistido hoy, aquí, en el Senado.

Muchas gracias.

3. Biografía de Martínez Izquierdo:

Narciso Martínez Izquierdo (Rueda de la Sierra, Guadalajara, 29 de octubre de 1830 – Madrid, 18 de abril de 1886), fue obispo de la diócesis de Madrid-Alcalá y murió asesinado por el cura Cayetano Galeote.

Hijo de padres labradores, estudió en el Colegio de Molina de Aragón y en el Seminario Conciliar de Sigüenza, finalizando sus estudios como Doctor en Teología por la Universidad de Madrid. Durante sus estudios desempeñó una Cátedra en Sigüenza de Lengua Griega, donde más tarde fue Catedrático de Religión y encargado de la Biblioteca. Ordenado sacerdote el 1 de abril de 1857, fue primero canónigo en la Catedral de Sigüenza y después arcediano de la Catedral de Granada. En 1871 es elegido diputado a las cortes por su circunscripción natal, la de Molina de Aragón, donde se adscribe al grupo carlista. Excelente orador, durante la I República el presidente Castelar le presenta para obispo de Salamanca, recibiendo la ordenación episcopal el 31 de enero de 1874. En 1876 es elegido senador por su provincia natal, y desde 1877 lo es por Valladolid, siendo reelegido en 1881. Presenta su renuncia en 1882 en protesta por la aprobación de la primera Ley de Matrimonio Civil española, introducida por el presidente liberal Sagasta.

Su prestigio permitió que el 9 de marzo de 1885 fuera propuesto para primer obispo de la recién creada diócesis de Madrid-Alcalá, que había sido erigida el año anterior por bula de León XIII. Tomó posesión de la misma el 2 de agosto del mismo año en la Colegiata de San Isidro, también recién consagrada como catedral provisional de la nueva diócesis. Enseguida hubo de enfrentarse, con entrega, valentía y generosidad, a combatir la epidemia de cólera (la gran epidemia de 1885, que dejó decenas de miles de muertos por toda la península), y que hacía poco más de un mes se había declarado oficialmente en Madrid. El 25 de noviembre asiste en su lecho de muerte al rey don Alfonso XII.

Firme y austero, el prelado comenzó a tomar medidas para poner orden en las muy relajadas costumbres del clero local, lo que le granjeó numerosos enemigos. Pero, aparte de dar inicio al boletín oficial diocesano, no tuvo tiempo para crear las instituciones propias de una diócesis, que es la tarea que se le había confiado. El 18 de abril de 1886, Domingo de Ramos, por la mañana, cuando subía por las escalinatas de la catedral de San Isidro para celebrar la misa, don Narciso caía abatido por tres disparos de pistola del sacerdote perturbado Cayetano Galeote, una de las víctimas de su política de reformas del clero. Mortalmente herido, fallecería en su casa al día siguiente, 19 de abril, por la tarde. Su pontificado apenas había durado ocho meses y medio.

El consistorio madrileño le dedicó una calle en el barrio de la Guindalera, en el actual distrito de Salamanca, a continuación de la calle Juan Bravo.

4. Biografía del autor:

Francisco Rodríguez de Coro (Madrid, 1941). Es sacerdote salesiano, doctor en Historia Contemporánea, licenciado en Filosofía, Teología e Historia de la Iglesia (Gregoriana, Roma). Con treinta años de docencia en enseñanzas medias y universitarias (Ciudad Real, Guadalajara, Madrid, Vitoria, San Sebastián y Bilbao), ha escrito cuarenta libros de su especialidad. Su labor como historiador y ensayista ha recibido diversos premios, como el prestigioso Miguel de Unamuno, el Ciudad de Irún en dos ocasiones, el Ángel Apraiz de San Sebastián en otras dos, etc.

Historiador salesiano, su obra de investigación histórica puede insertarse ya como un clásico estudioso de los siglo XIX y XX de nuestro país. El obispado de Vitoria durante el sexenio revolucionario (Vitoria, 1967), País Vasco, Iglesia y revolución liberal (Vitoria, 1978), Colonización política del catolicismo (San Sebastián, 1979), Guipúzcoa en la democracia revolucionaria (San Sebastián, 1980), Nacionalismo vasco y Frente Popular (Vitoria, 1986), San Sebastián, Revolución Liberal y segunda guerra carlista (San Sebastián, 1986), Catolicismo vasco, entre el furor y la furia (San Sebastián, 1988), Política eclesiástica de los gobiernos liberales en Euskadi (Vitoria, 1988). Además, dentro de su largo y ancho caminar, ha ofrecido biografías de reconocido prestigio histórico, como Don Bosco, maestro de espíritu (Madrid, 1990), Teresa Rodón Asencio. La fuerza de la verdad (Madrid, 1995), Fabián y Fuero. Un ilustrado molinés en Puebla de los Ángeles (Madrid, 1998) y Ricardo Pittini. El arzobispo que se enfrentó a Trujillo (Madrid, 2010).

5. Listado de los integrantes de la mesa presidencial:

– D. Francisco Rodríguez de Coro, historiador y autor del libro.

– D. Ramón Rebollo, Presidente de la Fundación Nipace.

– Sr. D. José Ignacio Echániz, Diputado y Exconsejero de Sanidad y Asuntos Sociales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

– D. José María Berlanga, Catedrático Emérito de Ciencias Religiosas de la Universidad San Dámaso.

– Sr. D. Antonio Román Jasanada, Alcalde de Guadalajara.

– D. Carlos Simón Lamparero, Director de Relaciones Institucionales de Fundación Nipace.

– Dª Raquel de los Santos Maroto, Secretaria de Fundación Nipace.

– Dª Raquel Rebollo de los Santos, Fundación Nipace.

– D. José Ortiz Galván, Alcalde de Vejer de la Frontera, Cádiz.

– D. Francisco Tomey y Gómez, Expresidente de la Diputación de Guadalajara.

– D. Samuel Segura, Vicario General de los Salesianos.

– Sr. D. José Manuel Latre Rebled, Presidente de la Diputación de Guadalajara.

– Dª Ana Guarinos López, Vicepresidenta Primera de la Diputación de Guadalajara.

– D. Iñigo Moreno de Arteaga, Historiador.

– D. Santos de los Santos González, Fundación Nipace.

– Sr. D. Alberto Domínguez Ruiz, Diputado Provincial.

– Sr. D. Ramiro Adrián Magro Sanz, Diputado Provincial.

– Excmo. Sr. D. Alfonso Fernández Mañueco, Presidente de la Junta de Castilla y León.

3 opiniones en “DIPUTADO MARTÍNEZ IZQUIERDO, PRIMER OBISPO MADRID”

  1. Qué importante es el rigor de un historiador.
    Y con la profundización de una biografía, de una historia, la capacidad de formular preguntas y escuchar respuestas… de tal manera que siempre el lector, saque el mejor provecho de ideas, de vivencias, de reflexiones de los personajes e historias que se «exponen». Todo ello dentro del periodo histórico, que se escribe.

    1. Yo estuve en la presentación y el sitio el día el personaje y el autor, fue para no olvidar. Gracias Paco. Por tato.

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