¿Éxito o fama?

Estaba terminando de preparar la cena y mi hijo pequeño ponía la mesa. Está en esa etapa en la que empiezas a plantearte qué estudiar, en qué trabajar… influenciado por creadores de contenido en internet, amigos, profesores, familiares… Le lanzo esta pregunta: “¿Éxito o fama?” Se queda pensando un rato, mientras corta el pan, y me dice: “Creo que éxito porque podemos tener éxito en muchas cosas, algunas solo las sabremos nosotros, pero la fama es otra cosa, y creo que es pasajera”.

Durante un rato seguimos hablando del tema y en mi interior yo también me interrogo; busco en mis recuerdos, en mi proyecto de vida, si persigo el éxito o la fama. La fama es tentadora: que te elogien, que cuenten contigo para eventos importantes, que brilles… pero descubro que no son esos mis referentes, mis modelos, que he puesto mis ojos y mi voluntad en un tipo de personas que tuvieron mucho éxito, pero casi siempre humilde, desde la sencillez y la coherencia de vida: Jesús de Nazaret, Don Bosco, mis padres, mis mejores amigos… Pienso que si Don Bosco dejó huella no fue tanto porque sus muchachos le quisieran sino porque él les quería mucho. Esa es para mí la clave del éxito, hacer cosas porque quieres mucho a los demás, por amor, no por conseguir sentirte más querido. Desde ahí he meditado siempre y he comprendido su frase: “Me basta que seáis jóvenes para amaros” o “no basta con amar a los jóvenes; es preciso que se sientan amados”.

Nuestros actos hablan de nosotros y si observas los de las personas que te rodean descubrirás que muchas libran batallas anónimas en nombre del amor. A veces nos perdemos en eternas comparaciones con los demás y nos sentimos pequeños si no somos como ellos. Decía William Faulkner: “Siempre sueña y apunta más alto de lo que pienses que puedes llegar. No te preocupes por ser mejor que los que te rodean. Intenta ser mejor que tú mismo”. Eso es lo que me gustaría enseñar a mis hijos, y que también se lo mostraran todas las personas que ahora mismo están influyendo en ellos. Nos jugamos “que sean felices en el tiempo y en la eternidad”.

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