Jesús como centro de nuestra vida espiritual

Hoy encontramos en las librerías muchos libros de espiritualidad, manuales de meditación, recursos para orar y sesiones en vídeos, podcasts y canales de internet. A veces compramos o consumimos estas herramientas compulsivamente. Otras veces, miramos toda esa colección de recursos con cierta resignación, pues somos conscientes de que nos gustaría sumergirnos en ello, pero no tenemos tiempo. Sin embargo, lo que nos suele costar más es elegir. ¿Qué libro, taller, experiencia o tutorial es el que más me va a ayudar? ¿Con cualquiera de ellos puedo tener una vida espiritual o aprender a orar?

¿Gangas o trampas?

A mí me cuesta mucho darme cuenta si en cada uno de esos libros o propuestas hay un producto de marketing que se quiere aprovechar de mi bolsillo, o si realmente es una oportunidad. Los libros vienen envueltos en plástico y no puedes leerlos antes, las experiencias hay que vivirlas para saber si merecen la pena o no y los vídeos son tantos que se te puede ir una tarde pasando de uno a otro sin sacar nada de fruto. Por eso, he perdido el miedo a empezar libros, vídeos, experiencias o lo que sea, y a interrumpirlos si veo que no me lleva a donde siento que tengo que ir.

La clave está en tener claro qué buscas. Si es algo que te ayude a profundizar en tu vida cristiana y te permita dar pasos viviendo una espiritualidad basada en el evangelio de Jesús de Nazaret, pronto te darás cuenta de que no todo te sirve, de que no todo es igual.

Jesús, el auténtico sanador

Jesús es el auténtico maestro a quien pedimos que nos enseñe a orar. Jesús es quien nos ha mostrado que es posible vivir una vida en continua relación con Dios. Jesús es quien ha rezado a Dios con confianza y cariño llamándolo papá (abbá en aramea). A Jesús se dirigen las oraciones cristianas en un diálogo sincero de tú a tú. Con Jesús oramos al Padre y por la fuerza de su Espíritu, que vive en nosotros, nuestros cuerpos y nuestras vidas son auténticos templos donde la relación con Dios es posible.

Jesús es, por tanto, el fundamento, la base, la columna vertebral de una auténtica espiritualidad cristiana. Cualquier libro o experiencia de oración o espiritualidad cristiana debería referirse a Él e inspirarse en Él. Encontraremos mil métodos, técnicas, lugares, escritos y “maestros espirituales”. Pidámosle a todos ellos que nos ayuden a integrar en nuestra vida eso que realmente es decisivo, liberador y urgente para nuestras vidas: Jesús de Nazaret.

Fuente: Boletín Salesiano

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