La Iglesia en Sínodo

No se trata de un tema más. La sinodalidad es el contenido central de la Asamblea del Sínodo de los Obispos que ha convocado el papa Francisco. Se abrió el pasado mes de octubre y se cerrará en octubre de 2023, con el lema “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”. Los tres sustantivos son toda una declaración de intenciones por su significado, el orden en el que aparecen, y porque además indican todo un proceso en la vida de la Iglesia.

Y si, lo habitual en estas asambleas, que instituyó Pablo VI hace 50 años, era la participación de obispos y algunos (pocos) invitados religiosos y seglares, en esta ocasión el Papa ha querido que se involucre a todos los bautizados. Por eso la duración será mayor para permitir, entre 2021 y 2022, una fase diocesana y continental en las que poder escuchar y “garantizar que todos los creyentes puedan participar en este proceso”, se decía en el documento preparatorio. En octubre comenzaron las fases diocesanas y cada diócesis está promoviendo la participación de cuantos más fieles sea posible.

Llamados a caminar juntos

El mismo Francisco explicó que “el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio” y en el documento preparatorio se señala que, este sínodo, se sitúa “en la línea del aggiornamento de la Iglesia propuesto por el Vaticano II”. Casi nada. Son ideas que nos hacen captar la importancia de este momento y de lo que, para el Pontífice, significa este paso y de cómo quiere que cambie el rostro de la Iglesia.

Una Iglesia más de todos, en salida, abierta y acogedora, donde todos los creyentes puedan participar e intervenir más, menos clericalizada, podríamos decir, para “encarnar el estilo de Dios, que camina en la historia y comparte las vicisitudes de la humanidad”, como decía en la misa de apertura, y para no refugiarnos “en las excusas del ‘no hace falta’ o del ‘siempre se ha hecho así’”. El cambio está en marcha.

Y, cada uno de nosotros, está llamado a vivir este momento con responsabilidad y de forma activa. El mismo Rector Mayor, el día de inicio de la fase diocesana, animó a toda la Familia Salesiana a participar pues, como dijo en su reciente visita a León, “debemos intervenir a través de las iniciativas de cada diócesis, pero también crecer, como Congregación y Familia, en la dimensión de la sinodalidad, conociéndonos más, dialogando más entre nosotros, escuchándonos más”.

Autor foto: Vatican Media

Fuente: Boletín Salesiano

 

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