Lo esencial es invisible a los ojos

Con esta frase de Antoine de Saint-Exupéry empezamos la entrada de hoy en nuestro Blog de Mamá Margarita. Pues las personas tenemos necesidades materiales como el comer, beber o abrigarnos, pero también necesidades interiores, espirituales que no debemos descuidar para poder encontrar nuestra felicidad. 

En un reino muy lejano, el soberano murió dejando como heredero a su único hijo. El joven príncipe tenía sólo once años cuando triste y asustado acudió a ver al consejero real para que le indicara los pasos que debía seguir para subir al trono.

– Para ser rey, primero deberás encontrar el bastón de mando. Él te dará la fuerza y la sabiduría que necesitas para gobernar de manera justa.

– ¿Y dónde está ese bastón de mando? Preguntó.

– Poco antes de morir tu padre ordenó que lo escondieran. Mañana te pondrás en camino para buscarlo.

A la mañana siguiente, el joven se envainó en el cinto la espada de su padre y tembloroso se puso en camino hacia el bosque, donde terminaba el mundo conocido.

Hizo una parada junto a un pozo, y el joven se preguntó si allí estaría el bastón de mando. Para comprobarlo tiró de la cuerda hasta subir un cubo lleno de agua fresca. La derramó para ver si había algo más en el cubo. Pero estaba vacío.

Una anciana que le observaba le dijo: 

– “El bastón de mando está más cerca de lo que parece”.

– ¿Cómo de cerca? ¡No lo veo por ninguna parte!

El joven siguió caminando largas jornadas, duros días dando vueltas por los senderos laberínticos, buscando en todas las cuevas, posadas y pozos del bosque sin encontrar lo que buscaba. Cuando un día se topó otra vez con la anciana que intentaba sacar agua del pozo. Él corriendo fue a ayudarla, y bebió un vaso de agua fresca.

– Me dijiste que estaba cerca pero todavía no he logrado encontrar el bastón de mando.

– Claro, porque está tan cerca que no lo ves.

Entonces el joven tuvo una revelación. Con el corazón acelerado desenvainó su espada, retiró las cintas de cuero que revestían la empuñadura y encontró un pergamino de su padre en el que decía: Lo importante lo llevas siempre contigo. El bastón de mando lo encontrarás en tu interior si actúas con justicia, humildad y generosidad pues no hay mayor conquista que la de ti mismo”.

Este adviento es un momento propicio para cuidar nuestro mundo interior, recuperar la intimidad con Dios. Es un tiempo propicio para practicar aún más la solidaridad con los demás, para reducir nuestras necesidades materiales, para profundizar en el mundo que nos rodea, para conversar con nuestros familiares y amigos sobre cosas importantes.

Para facilitarnos la oración y reflexión en familia los Salesianos de España ofrecen materiales diarios con propuestas de oración desde el primer domingo de adviento hasta el día del Bautismo del Señor. Feliz tiempo de adviento.

Enlace en Salesianos de España : Recursos para Adviento y Navidad

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