¿Qué celebramos con tanta efusividad cada 15 de agosto?

El dogma

En 1950 el papa Pío XII declaró como dogma este misterio de la Asunción de María a los cielos. Esta declaración se produjo tras las iniciativas de numerosos obispos tras una consulta promovida en 1946. Tras una respuesta prácticamente unánime de toda la cristiandad, el 1 de noviembre de 1950, a través de la Constitución apostólica ‘Munificentissimus Deus’ declaró solemnemente esta convicción.

El propio Papa lo explica señalando que “después que una y otra vez hemos elevado a Dios nuestras preces suplicantes e invocado la luz del Espíritu de Verdad, para gloria de Dios omnipotente que otorgó su particular benevolencia a la Virgen María, para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte, para aumento de la gloria de la misma augusta Madre, y gozo y regocijo de toda la Iglesia” ha decidido proclamar, declarar y definir que es un “dogma divinamente revelado: que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”.

La fiesta

Más allá de la justificación teológica o dogmática de esta celebración, en la convicción de los creyentes ha estado muy presente tanto en la Iglesia de Oriente como en la de Occidente. Una muestra de ello en nuestra tierra es la cantidad de celebraciones que se desarrollan en este día –algo que se extiende a todo el arco mediterráneo–. De los casi 19.000 pueblos que hay en España, son pocos los que en estas semanas no celebran en torno a este día su fiesta patronal. Para muchos, este 15 de agosto, es por antonomasia, la fiesta de la Virgen, el “día de María”.

Hoy, por eso, es fiesta en casi toda España. Las cifras de celebraciones populares son increíbles. La agenda de la página web Portal Fiestas señala 1.184 fiestas en este miércoles festivo. Hay estimaciones que dicen que el 70% de las fiestas españolas se celebran el 15 de agosto. Además, los viajes de la ciudad a los pueblos han ayudado a que se conserven muchas advocaciones populares de la Virgen, presentes a lo largo de toda la geografía española. 941 municipios tiene como patrona a alguna de las denominaciones de esta fiesta de la Virgen de Agosto, número que se ve incrementado con las celebraciones de san Roque, el día 16.

Pero más allá de nuestras fronteras, el mundo entero está de fiesta. En Paraguay, la capital Asunción celebra su patrona; en Liechtenstein, hoy es la Fiesta Nacional y también en los países del área germánica, que tienen como costumbre bendecir plantas aromáticas hoy. De aquí viene el uso antiguo de aplicar a la Virgen Santísima símbolos y apelativos tomados del mundo vegetal, como viña, espiga, cedro, lirio y ver en ella una flor de suave olor por sus virtudes.

El Misterio

Además a este 15 de agosto le acompañan tradiciones típicamente asucionistas. Algunas que entroncan con los dramas sacros medievales. La que puede que sea la celebración más universal es el Misteri de Elche. En la Basílica Menor de la localidad alicantina se celebra una representación lírico-teatral en la que se reflejan diversas tradiciones procedentes de los relatos apócrifos. El Misterio de Elche gozó de un gran reconocimiento y en 1632 Urbano VIII a través de una Bula autorizó su representación.

Aunque la de Elche no es la única representación de estas características. También en Cataluña, en la Selva del Camp en Tarragona, desde hace casi 40 años se ha recuperado la primera de las piezas de estas características escrita en lengua románica –en este caso en catalán del siglo XII–. Un grupo entusiasta de vecinos ha rescatado esta tradición que atrae cada vez más a cientos de visitantes.

En Madrid, aunque la patrona es la Virgen de la Almudena, sin embargo, el 15 de agosto se recuerda una de las advocaciones más típicas de la capital, la Virgen de la Paloma. Famosa por su verbena llena de elementos del Madrid más castizo. Un cuadro de la Virgen de la Soledad en un portal de la calle de la Paloma empezó a ser fruto de una importante devoción en el siglo XVIII. Hoy en día, la iglesia en la que se venera este cuadro se levanta en esa misma calle.

En oriente, el misterio de la Asunción de la Virgen tiene el curioso nombre de la dormición. Porque este tránsito de la muerte a la resurrección de María se representa a través de una imagen de la Virgen en un lecho, dormida a la espera de su asunción al cielos. Estas peculiares camas puede tener ropa cuidadosamente elaborada o ser lechos de flores. Esta tradición orientas está muy presente en Mallorca, donde la isla se llena durante esta jornada de imágenes acostadas en lechos perfumados con ramas de olivo y albahaca, son los tálamos de la Virgen que oriundos y visitantes visitan haciendo una particular ruta mariana.

También es destacable el caso de Bilbao, donde la celebración de la Virgen de Begoña tiene fuertes resonancias marineras. A la basílica de Begoña llegan los peregrinos que han caminado hasta el barrio de La Salve –o subido de rodillas las escaleras– durante toda la noche.

Y todo esto en solo una pequeña muestra de la devoción mariana que no entiende de los calores del verano.

En el Blog “Me lo pregunto” de Vida Nueva

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