“Si no creyésemos en los jóvenes, sería mejor que cerrásemos todas las casas. ¡Pero creemos en los jóvenes!”

El Rector Mayor, don Ángel Fernández Artime, realizó la visita de animación a la Inspectoría San Esteban Rey en Hungría, tierra del mártir beato Esteban Sandor, del 1 al 4 de noviembre de 2018.

Después de participar como miembro designado por la Unión de Superiores Generales en el Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes, el Rector Mayor de los Salesianos, don Ángel Fernández Artime, reanudó su actividad de Animación a los Hijos de Don Bosco de todo el mundo.

En este viaje, acompañado de su secretario, don Horacio López, y del Consejero Regional para Europa Centro y Norte, don Tadeusz Rozmus, se empapó de la realidad salesiana en Budapest y Kazincbarcika, ciudad ésta al noreste del país, cercana a la frontera con Eslovaquia.

Don Artime aterrizó en el aeropuerto de “Ferenc Liszt” de Budapest la tarde del jueves 1 de noviembre. En esa ciudad tuvo un encuentro con los salesianos. Al día siguiente, el viernes 2 de noviembre, el Rector Mayor viajó a Kazincbarcika para reunirse con el Consejo Inspectorial, celebrar la Eucaristía con sus hermanos, y tener un encuentro con los jóvenes del país en la iglesia de la Sagrada Familia.

El encuentro con los jóvenes se caracterizó por un ambiente de gran alegría. Al principio, los jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano Juvenil representaron la historia de Hungría y la presencia salesiana en la nación. Luego el Rector Mayor destinó de su tiempo para responder a todas las preguntas de los jóvenes.

Les recordó que un título universitario o un trabajo no pueden ser el propósito de la vida, sino las herramientas a través de las cuales pueden vivir mejor la vida. Sin embargo, para tener éxito en este objetivo, subrayó que debemos darnos a nosotros mismos, y recordó que algunas estadísticas presentadas en el Sínodo sobre los jóvenes mostraron que son precisamente los jóvenes de los países europeos, donde hay un mayor bienestar, quienes están menos satisfechos con la vida. “Es importante establecer metas, tener sueños en los que creer y, aún más, crear oportunidades de servicio a los demás: porque cuando haces algo por alguien gratis, experimentas una felicidad que no puedes encontrar en otro lugar”, dijo el Rector Mayor.

Finalmente, recordó que los salesianos están y estarán siempre al servicio de los jóvenes: “¡Basta con que seas joven para que te amemos! Si no creemos en los jóvenes, será mejor que cerremos todas las casas. ¡Pero creemos en los jóvenes!”.

Después de este encuentro, don Ángel regresó a Budapest.

El 3 de noviembre el Rector Mayor se reunió con todos los salesianos de la Inspectoría en un encuentro tradicional que realiza durante sus Visitas de Animación. Finalizando dicho momento, participó en la Conferencia Anual de pedagogía y transmitió su mensaje a los maestros de las escuelas salesianas del país. Finalmente, por la tarde, en el “Clarisseum”, un lugar muy importante para los salesianos de Hungría -en el que vivió el Beato Esteban Sandor-, celebró la Santa Misa y tuvo un encuentro con las Hijas de María Auxiliadora, los Salesianos Cooperadores y demás miembros de la Familia Salesiana.

Solo unos pocos días, pero llena de todos los elementos que distinguen una visita “familiar” y “salesiana”, así fue: alegría, intercambio auténtico, presencia de jóvenes y educadores, espiritualidad. Así fue la visita de animación del Rector Mayor a la Provincia salesiana de San Esteban Rey de Hungría.

El domingo por la mañana, 4 de noviembre, después de la celebración de la Eucaristía en la Casa Inspectorial, el Rector Mayor regresó a la Sede Central Salesiana de Roma, por poco tiempo, ya que el miércoles 7 de noviembre, comienza la visita de animación a las presencias salesianas de Japón y Corea del Sur durante 12 días.

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