Azkoitia

Amigo Javier, las lenguas no pesan. La lengua materna no pesa. Por su propia naturaleza se enroca en la profunda caverna del ser, del sentido. Escucha la fuente que mana y corre, el cóndor en la nieve que es amor.             Cada lengua, única e irrepetible, sabe a vida eterna.             Cada lengua materna es…

Me duelen todos los huesos. Todos. Da igual, amigo Javier. Enderezo la espalda, echo hacia atrás los hombros. Ahora ordenaré mis pensamientos de nuevo y pondré en orden alfabético mis miedos, pienso. Hoy quiero una pincelada sobre los comedores de honra. Es que son muchos, es que son tantos. ¡Al abordaje! Pero entonces mi mente…