Ida Montale

Nulvi, en Cerdeña 1968. Paso junto a la casa de los hermanos Possadino, los saludo levantando dos dedos que rozan el ala del bonete. Negro.            – ¿Va todo bien, Santuccio?             -Sí, Francés.             -¿Va todo bien, Michelino?            – Un viento cabrón hace hoy, ¿eh?             -No va a parar nunca –añade Michelino-.…