La Casa Encendida

Más que el Pigneto, de Roma, que el Sain-Denis de París, que el Príncipe Real de Lisboa, que el Yanaka de Tokio, que el Euljiro de Seúl.             Hay cosas en mi barrio de Lavapiés que están ya cansadas y así se dejan comprar sin oponer resistencia.             No esperes grandes cosas: las velitas para…