Marcelino Olaechea

Le ordenaron atravesar la cuneta. Él les pedía sin hablar que no hiciesen nada. Avanzó por entre los rastrojos del kilómetro 52 de la carretera de Madrid en Guadalajara. Volvió hacia sus verdugos la mirada pálida y entristecida, como si hubiese envejecido en segundos. – Ajá, ¿no me conoces? – No, no recuerdo –respondía don…

Paco de CoroCategorías Blogs, De andar y pensarPublicado el 1Etiquetas , , , , ,