martirio

José Kowalski es como una estatua antigua de Roma, viril y única, comida por los siglos en el Colosseo máximo. Kowalski está dispuesto a hacerlo todo, muy polaco y muy universal. Su cara, desde siempre, “le expresa”. Casi lampiño, la tensan desde dentro la ansiedad y la certeza. Kowalski disfruta de su ser y de…