medias elásticas

La cruz de cada día ¡Nunca se lo perdonaremos! Nosotras fuimos ayuda inestimable para sostenerle en pie. Fieles compañeras compartiendo sus sufrimientos. Discreción y silencio bajo la sotana. Y a cambio, ¿qué…? ¡Nada de nada! Ni una sola mención. Ni una referencia agradecida en medio de tantas palabras. La realidad fue así de amarga. Ahora…

José J. Gómez PalaciosCategorías Blogs, Las cosas de Don BoscoPublicado el Etiquetas , , , , , ,