Santa Teresa

Me duelen todos los huesos. Todos. Da igual, amigo Javier. Enderezo la espalda, echo hacia atrás los hombros. Ahora ordenaré mis pensamientos de nuevo y pondré en orden alfabético mis miedos, pienso. Hoy quiero una pincelada sobre los comedores de honra. Es que son muchos, es que son tantos. ¡Al abordaje! Pero entonces mi mente…

¡Qué aburrimiento eso de la inmortalidad! No sé, Javier.             Cuerpo y alma están trabados, como la música al instrumento, ¿no?             Santa Teresa de Jesús habla de “esa cárcel y esos hierros en que el alma está metida / Solo esperar su salida / me causa un dolor tan fiero / que muero porque…