¡Talitá kum! ¡Joven, resucita!

Tu hija ha muerto, ¿para qué molestas más al Maestro? dijeron a Jairo, el jefe de la sinagoga, que había ido a rogar a Jesús por su hija de 12 años enferma. Justo cuando empezaba a ser una joven mujer ¡con tantas posibilidades! Las esperanzas de aquel padre se congelaron ¡todo está acabado! No hay nada que hacer, Jairo había ido por Jesús para rogarle por su niña y Él se “entretuvo” por el camino sanando a otra mujer (Mc 5, 21-43). Pero san Marcos nos hará ver que no todo está acabado porque es Dios quien tiene la última palabra.

Contra toda esperanza Jesús actúa. Va a casa de Jairo y entra con los padres y tres de sus discípulos donde la niña yace. La toma de la mano y le dice: “¡Talitá kum!”. Ella se levanta. ¡Gran alboroto! Jesús conserva la calma y pide que le den de comer. En este relato dos mujeres son curadas. ¡Una tenía doce años pero estaba aquejada de una enorme debilidad, la otra llevaba doce años con hemorragias padeciendo exclusión!

Jesús dice al final a los padres que den alimento a la joven. Hoy esto quiere decir: prestadle atención, hablad con ella, no dejéis morir a los jóvenes por falta de tiempo, de… ¡cuidado! de detalles cotidianos de la vida que necesitan para crecer.

La OMS en un informe de 2014 señala que la anorexia y la bulimia son dos grandes trastornos que aquejan a muchos jóvenes y que tienen como origen muchas veces la soledad, la falta de aceptación, la baja autoestima, la falta de cariño y ausencia de los padres en el hogar. Marcos transmite en arameo y traduce esas palabras de Jesús: ¡Talitá kum! Es el mismo verbo resurgir, resucitar que evoca la plena victoria de Jesús sobre la muerte en su resurrección. “Y quedaron fuera de sí, llenos de estupor”. Este término en griego es igual que el que expresa la emoción de las mujeres en el sepulcro después del anuncio de su resurrección (Mc 16,8). Jesús es la fuente de la Vida. El valor y la fe del adulto son el puente para que Jesús llegue al joven, lo coja de la mano y le comunique su Vida.

Más información en la web del Boletín Salesiano: http://www.boletin-salesiano.com

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