Tú has venido a la orilla

Vienes a la orilla, Señor, cada año en estas fechas puedo verte, con la sencillez en la mirada, el Maestro frente al lago de Galilea, eligiendo a los tuyos, no por su poder, ni por su influencia, solo tú sabes por qué… ¿En qué orilla esperas nuevos apóstoles? Si dices mi nombre espero no estar distraída, ¿y si no te oigo, Señor? ¿Estaré en la orilla adecuada? ¡Hay tantas distracciones! Tú me buscarás, como siempre, para ti no hay vacaciones, ¿verdad?

Y vienes a la orilla de la playa donde juegan familias, donde pasan sus días de verano buscando paz, descanso, estar quizás más unidos. El verano nos regala ese tiempo, no importa en qué sitio, no importa en qué playa, tiempo de familia, la clave bien la sabes Tú, las cosas no importan, el lugar tampoco, importa cada nombre que guardamos en el corazón esperando a tener tiempo… Hago ahora inventario de los míos.

Y vienes a la orilla y te siento en aquellos que atraviesan mares difíciles: de dudas, de cansancio, de enfermedad y dolor… y estás en todos aquellos que convierten su verano en una entrega comprometida de su tiempo libre. Son faros en las tormentas, vigías eternos, centinelas de las noches más oscuras buscando siempre la luz en el horizonte.

Y vienes a la orilla como un inmigrante, con miedo, solo, huyendo de la guerra, del hambre, del sinsentido, y otra vez te negamos la posada. Pero hay barcas de esperanza, como las de Galilea, donde los pescadores de hombres pelean por la vida hasta el último momento. ¡Aún cabe uno más! ¿Qué madre se entrega al mar con un niño en brazos? ¿Qué negra batalla perdió en la otra orilla? Solo tú lo sabes y viajas con ellos. El mar se tragó ya demasiados muertos.

Y vienes a mi orilla, me has encontrado, camino descalza, mis huellas las va borrando el mar. El agua limpia mi pasado, mis errores, mi falta de esperanza, “Tú haces nuevas todas las cosas” y me invitas a ser para otros una orilla donde descansar. “Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca, junto a ti, buscaré otro mar”.

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