Vivencias de nuestro viaja a Siria II: Proyectos de emprendimiento y hermanamiento

Por la tarde también nos encontramos con Margel Salum, joven animador del Centro Juvenil y el  responsable de la administración y economía de los proyectos de emprendimiento juvenil que desarrollan. Antes de explicarnos los proyectos nos explicó su experiencia vital en el centro juvenil, que pasaba por la muerte de su padre por un asesinato. «Estaba huérfano y el centro juvenil fue mi casa».

En el centro juvenil de Damasco nos explicaba que había unos 160 jóvenes universitarios. La mayoría trabajan y estudian a la vez. Mal remunerados. Muchos otros no trabajan. En el centro juvenil se plantearon que pasos poder dar al respecto. No dando simplemente dinero como donativo sino aprovechando una oportunidad de verdadero desarrollo personal y profesional.

Tomaron la decisión de formar a 60 jóvenes. Lo hicieron en tres etapas para que estuvieran formados y preparados para entrar en el mercado laboral y al unos presentar un pequeño proyecto persona que poder apoyar.

Antes de abordar esta iniciativa lo trabajaron en el centro juvenil, si el proyecto pudiera ser viable. Por un parte para valorar la receptividad de la idea y por otra parte para evaluar los recursos que tenían para ponerlo en marcha.

Ellos no tenían la capacidad formativa y buscaron un socio que pudiera hacer esa parte, siendo de calidad y que pudieran afrontarlo económicamente. Contaron con una empresa francesa dentro de seis posibilidades que pudieron acceder. Esta empresa hizo un proceso de selección de los jóvenes participantes y hacía tanto el seguimiento durante los cursos como posteriormente en su iniciación en el mercado laboral.

Dos grupos hicieron el curso. Uno por la mañana y otro por la tarde, cuatro días a la semana, durante un mes. Dividieron la formación en tres fases. La primera todo lo relacionado con el mercado laboral, modelos económicos, otra fase con principios de contabilidad, pensamiento lógico,marketing y una última parte realización del plan de negocio, simulación y consultoría.

Después dejaron un tiempo para que presentaran los que quisieran un proyecto de negocio con pautas muy serias y con cierta solvencia. Una
comisión de especialistas los analizo y pudieron presentarlo bastantes jóvenes.

La comisión estaba formada por un empresario, alsuien del ministerio de trabajo, uno de la empresa y el director del centro juvenil. De esa manera el proceso era transparente y no se favorecía de manera especial a nadie del centro juvenil por otros motivos.

Por temas económicos se quedaron con seis proyectos. A cada uno les daban 3.000 euros para el inicio del mismo, y tenían un seguimiento exhaustivo en la justificación del dinero. Todo legal (facturas, contratos, etc….).

Compartimos la idea que este era un buen proyecto para renovar el proyecto Suriya. Elaboración de un proyecto de hermanamiento con el proyecto de emprendimiento juvenil de los centros juveniles de Damasco y Alepo. Pudiendo hermanarse un centro juvenil directamente con uno de los proyectos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.