ACTUALIDAD SALESIANA
Don Fabio Attard, Rector Mayor de los Salesianos
VISITA DEL RECTOR MAYOR

Don Fabio Attard

Rector Mayor de los Salesianos

Celebramos 150 años de los Salesianos Cooperadores y 125 años de Salesianos Atocha.

El carrito del ligue

11 octubre 2024

Los noticieros televisivos son cada vez más escalofriantes. Te sientas tranquilamente a ver las noticias para intentar estar al día, y lo que ves te produce escalofríos: la guerra de Ucrania, con un aporte de material bélico permanente; la guerra en Gaza y Líbano, con matanzas sobrecogedoras que se ensañan con los niños y lo más frágiles; la llegada a nuestras costas de pateras cargadas de hombres, mujeres y criaturas que huyen del hambre, la injusticia y la violencia; la vergonzante deriva de la política española, con representantes del pueblo que se insultan con mala educación mientras cobran sueldos importantes; los sucesos de Venezuela, con una violencia cada vez más manifiesta… Lo cierto es que el televisor inquieta cuando muestra un mundo canalla que produce víctimas inocentes y perpetua el horror.

Pero, como quien no quiere la cosa, y gozando de muchos minutos de tele, ha habido una noticia que me ha descolocado y me ha hecho tomar conciencia de que hay quien nos considera imbéciles de solemnidad.

Me refiero al tema de los ligues en los supermercados. La televisión va detallando, con una sonrisa picarona de quien presenta, qué es lo que hay que hacer para tener éxito en alguna aventura sentimental. Es, al parecer, la nueva moda. El súper se convierte en el terreno para la seducción que cuenta con todo un reglamento -detallado en el noticiero y que lógicamente hay que conocer- que expresa las peticiones del que arrastra el carrito y busca algún rollete.

Hay que llegar a una hora concreta, no valen todos los momentos del día. Luego hay que conocer y dominar bien el código de lo que se pone en el carro. De entrada, hay que poner una piña al revés (para diferenciarse –con esta postura anómala- de los que comprar la piña para su despensa).

Luego hay otros productos que van dando concreciones sobre las apetencias del seductor o seductora. Si, por ejemplo, se añade un paquete de lentejas, es que se quiere que el romance tenga larga duración (las legumbres que duran más tiempo y cocinas platos hogareños). Una relación rápida, esporádica y fugaz se expresa con productos de pronta caducidad: una lechuga, una pizza precocinada. Si lo que se quiere es una relación definitiva, hay que poner un melón.

Una vez que el carrito tiene lo pertinente para expresar las preferencias románticas de quien lo lleva, hay que recorrer los pasillos del supermercado buscando a otra persona que hay puesto lo mismo en su carrito. Si se la encuentra y el paseante del carrito es del agrado del seductor, hay que chocarle con el carro mientras se esgrime una sonrisita picarona buscando que surja el amor.

Pues sí, semejante gilipollez ha salido en los telediarios, tamaña imbecilidad ha sido noticia… una noticia que ha ocupado tantos minutos, o más, que las de las tragedias que nos estremecen.

Y es allí cuando uno, como les decía, empieza a convencerse de que, en este país, burguesito, de charanga y pandereta, hay quien nos quiere tontos, pero muy tontos, manipulables y tontos. Que esta memez sea noticia es una prueba de la mediocridad intelectual, y hasta moral, de quienes mueven los hilos de las informaciones.

Hay quien nos quiere incultos, acríticos y manipulables. Hay quien quiere hacer de nosotros unos perfectos melones… tan melones que, si nos descuidamos, acabaremos en el interior de un carrito del Súper a la hora del amor.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

También te puede interesar…

¿Sistemas para vivir o vivir para el sistema?

¿Sistemas para vivir o vivir para el sistema?

Es tiempo de elecciones y debates, más centrados sus candidatos en atacar que en construir y proponer. En el lenguaje de Cupido, diríamos que es una relación complicada, una tensión nunca resuelta. Decimos que las instituciones pasan y las personas permanecen.  O así debería ser, aunque el rodillo institucional a veces aplaste a las personas, incluso a la propia verdad. 

No tengáis miedo

No tengáis miedo

Cuando Jesús invita a sus discípulos a “no tener miedo”, debemos tener cuidado de no reducir esta invitación a un eslogan superficial.

Debería preocuparnos a todos

Debería preocuparnos a todos

Podemos discutir las cifras, comparar comunidades autónomas, buscar culpables, hablar de leyes educativas, ratios, pantallas, familias, profesorado o administraciones. Seguramente habrá un poco de verdad en muchas de esas explicaciones.