Llegamos al 31 de enero, día marcado en rojo en el calendario salesiano: la Familia Salesiana celebra la fiesta de San Juan Bosco, “Padre y Maestro de la Juventud”, título otorgado por el papa Pío XI el día de su canonización, el 1 de abril de 1934. Nuestro querido santo fundador, por su vida, obra y testimonio, es patrón de varios gremios, entre ellos, el de estudiantes, educadores, aprendices, de la formación profesional, imprenta, edición, cineastas y, en España, de los especialistas y logística del Ejército de Tierra.
Pero, además, san Juan Bosco es el patrón de los magos e ilusionistas. Recibió este reconocimiento histórico desde la celebración del congreso nacional de magia de Segovia de 1953, año en el que se tomó la fecha del 31 de enero por su ejemplo de educación y evangelización a los jóvenes con el uso de este noble arte.
Don Bosco, desde niño, aprendió trucos de magia en ferias para entretener a otros niños, lograr su atención y luego hablarles sobre el Evangelio. Ya con más edad, su director espiritual, San José Cafasso, lo impulsó a seguir usando estos dones para hacer el bien.
Desde entonces hasta ahora, la práctica de los trucos de magia y el ilusionismo están muy presentes en los círculos salesianos de España e Hispanoamérica principalmente. Una práctica que, al igual que entonces, se emplea como algo positivo por su capacidad de fascinar a niños, adolescentes y jóvenes.
¿Qué es el CMIDB?
El Círculo Mágico Internacional Don Bosco (CMIDB) es un movimiento vinculado a la Pastoral Juvenil Salesiana, que nace en España y está presente en varios países. Fue en España, en 1992, cuando un discípulo de San Juan Bosco, el Mago Luna (Javier Luna) salió de su chistera en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), joven con apenas 19 años cumplidos y con deseos de vivir su vida al estilo salesiano, para entusiasmar a sus amigos con la magia.
Al poco tiempo, empezaron las giras, campamentos urbanos, parroquias, casas de acogidas, cárceles, colegios… Y, viendo la repercusión de sus actuaciones, al Mago Luna le surgió la idea de crear una especie de asociación salesiana de magia donde poder encauzar estas actuaciones con otros magos e ilusionistas de la España y Latinoamérica salesiana, siempre desde un ideario solidario y cristiano.
Después de muchas idas y venidas, la delegación nacional de Pastoral Juvenil Salesiana de España asumió el proyecto en junio de 2008, respaldándolo y ofertándolo al resto de las, por aquel entonces, varias inspectorías salesianas de España. En 2009, eran más de 200 miembros los que integraban el CMIDB. Tras unos años de decadencia, en 2018, el Círculo Mágico volvió a resurgir estrenando la Gala Benéfica, la última, en 2024, en el Colle Don Bosco de Turín, ante más de 300 jóvenes venidos de todos los rincones del mundo.
Testimonios de magos salesianos
Javi Luna (sdb): “Ser mago para mí ha supuesto tener en mis manos un don especial que, en la labor salesiana, me ha permitido llegar mejor a los jóvenes. La magia logra ese algo especial que es capaz de crear ilusión; esa ha sido mi inspiración, sobre todo, tomando como modelo a Don Bosco.
En cada juego que hago, quiero que los niños, jóvenes y mayores se ilusionen. Que por un momento sean capaces de creer que lo imposible es posible. La magia es un reto continuo; me ha ayudado a ser creativo, sobre todo en la creación de rutinas, y desde que me ordené sacerdote me ayuda a transmitir valores y enseñanzas del Evangelio.
De la experiencia de mago no puedo olvidar las sonrisas de niños enfermos, menores en centros de acogida, presos y ancianos… Por un momento, todos los problemas se olvidan y surge la luz que todos necesitamos en el día a día. Don Bosco fue esa luz para la juventud y fue capaz de llevarla a Jesús. Ese es mi deseo: que la magia haga lo suyo y Dios lo demás, para ir cambiando la vida de las personas”.
Juanky Aonso (sdb): “A mí me gustaba mucho la magia, dedicaba muchas horas a practicar nuevas técnicas y a aprender o perfeccionar nuevos juegos.
Don Bosco me enseñó que la magia es una herramienta al servicio de algo más grande. Puede ayudar en la educación de los jóvenes, para animar un momento compartido con amigos, o servir de excusa para acercarse a chicos con más dificultades. Y en todas estas tareas, la magia cumple una función secundaria. Creo que esto me ayudó a crecer en humildad.
Antes si un juego me salía mal, o se veía el truco, me enfadaba. Ahora tengo claro que la magia es preciosa, y no es fácil generar la ilusión del imposible, pero no es lo principal. Si estando con chavales me falla un juego, me rio y seguimos adelante, hay cosas más importantes.
Don Bosco, siendo una persona de fuerte determinación, nos recuerda esto una y otra vez: da mihi animas, caetera tolle. Aquí lo importante son Dios y las almas, todo lo demás está a su servicio”. Juanky Aonso publicó en 2023 su libro: ‘Don Bosco y la Magia’.
Y muchos más magos e ilusionistas
Además de estos salesianos… profesores, animadores, antiguos alumnos y antiguas alumnas, o personas muy cercanas a lo salesiano, han seguido con este arte que tiene a Don Bosco como patrón.
Son los ejemplos de los magos reputados, el pacense Paco Agrado, el Mago Murphy o el mago alicantino Pablo Zafrilla. Magic Tena, profesor en Salesianos Zaragoza; GaspaMagia, de Argentina; Daniel K, de Uruguay; o Rey Ben, de México; Christian Magritte, antiguo alumno extremeño; Jorge, animador en Club de Amigos Sansomendi en Vitoria y aficionado a la magia; Drolu y Adrilox, antiguos alumnos de Sevilla; Mágica Estela, cercana a la presencia salesiana de Nueva Montaña en Santander; o el Mago Lucas, salesiano de Argentina, cursando estudios actualmente en Roma. Todos ellos y sus trabajos los podéis encontrar en sus perfiles de Instagram.
Todos ellos, como Don Bosco en su tiempo, utilizan la magia como un arte que actúa de puente entre lo posible y lo imposible, uniendo el deseo de explicar lo inexplicable con la voluntad de asombrar a grandes y, sobre todo, a pequeños.











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