La jornada comenzó con un momento de oración ante María Auxiliadora y San Juan Bosco, seguido de una eucaristía presidida por el director de la casa, Francisco José Pérez Camacho, sdb. En su homilía destacó la importante labor que desempeñan los Antiguos Alumnos en la sociedad y resaltó la importancia del sentido de pertenencia a una misión compartida.
Durante la celebración, se llevó a cabo un reconocimiento a la junta saliente de la Asociación de Antiguos Alumnos, representada por Jesús Luengo y Javier González, por su dedicación en los últimos años. Asimismo, se rindió un emotivo homenaje a Francisco Cabezuelo, antiguo alumno más veterano presente, quien a sus 87 años demostró un espíritu salesiano y una ilusión admirables.
La Asociación de antiguos alumnos, con el impulso del director de la casa de Triana, quiere consolidar este encuentro como un momento en el que todos los antiguos alumnos se reencuentren y compartan momentos y vivencias.
La memoria de los Condes de Bustillo
En la mañana del 2 de febrero los alumnos de diferentes etapas acudieron al columbario de la parroquia San Juan Bosco como parte de la jornada de agradecimiento a los Condes de Bustillo.
En esta visita pudieron conocer más acerca de la historia de la casa. D. Felipe Rinaldi, Rector de la Congregación Salesiana, fue el encargado de colocar la primera piedra de esta emblemática obra a principios de marzo de 1926. Mención especial en todo el proceso merecen los Condes de Bustillo -D. Pedro Armero Manjón y Dña. María Luisa Díez Hidalgo-, sin cuya aportación económica no se hubiera podido llevar a cabo la ejecución del proyecto. Sin embargo, la inauguración de las clases no se produjo hasta nueve años más tarde -el 1 de octubre de 1935-, cuando el Cardenal Ilundain en un acto solemne bendijo esta soberbia edificación en los por entonces, confines de Triana.











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