Una radiografía de la realidad local
La jornada comenzó con una oración inspirada en las palabras del Rector Mayor, Fabio Attard, en su mensaje al MJS invitando a construir “laboratorios de acogida” donde primen los vínculos personales sobre los resultados. Tras este momento, los representantes de los distintos centros —A Coruña, Vigo, Lugo, Avilés, Valladolid, León y Ourense— compartieron la situación de sus grupos.
A pesar de la vitalidad de grupos como los de Ourense, con casi 50 adolescentes, o la consolidación de etapas en Vigo y Avilés, el diálogo puso de manifiesto retos comunes: la falta de animadores que obliga a muchos a “doblar” funciones en otras etapas del Itinerario, el impacto de los estudios en el compromiso y la dificultad de mantener la vinculación de los jóvenes universitarios que estudian fuera de sus ciudades.
Cinco claves para el futuro
La asamblea dividió su trabajo en cinco grupos temáticos para profundizar en los aspectos clave del itinerario. En cuanto a Formación y perfil del animador se debatió sobre la necesidad de equilibrar la veteranía con la juventud y de cuidar la vida de fe del propio animador. Sobre Fe y vivencia, los educadores reflexionaron sobre cómo presentar el mensaje cristiano de forma accesible y auténtica en una sociedad plural, apostando por experiencias de “interioridad habitada”.
En cuanto a la renovación de campamentos, se identificó la necesidad de renovar las metodologías para evitar la rutina, reforzando la conexión con la cultura juvenil actual. En cuanto a las expectativas y transiciones entre las etapas, el foco se puso en el acompañamiento en los momentos críticos, como el paso a la universidad, buscando propuestas flexibles que den protagonismo a los jóvenes. Sobre los materiales empleados, se valoró positivamente la calidad de los temas actuales, aunque se insistió en la importancia de adaptarlos a la realidad específica de cada grupo. La mañana concluyó con el compromiso de seguir trabajando en la mejora de la accesibilidad económica a las actividades a través de sistemas de becas y en la creación de materiales de campaña realizados por los propios jóvenes.
Tras el trabajo matinal y la puesta en común, la asamblea continuó por la tarde con reuniones específicas por etapas, culminando con una Eucaristía y un gesto conjunto para celebrar los 50 años de camino del Catecumenado, proyectando con esperanza el futuro del IEF Juvenil.











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