En el año de ser “Protagonistas de la Historia”, 23 educadores y educadoras de BoscoSocial han buscado el encuentro con Don Bosco en un viaje por sus tierras. Un encuentro geográfico pero, sobre todo, espiritual; también a través de las personas que influyeron en su vida desde niño (mamá Margarita, Don Calosso, J. Cafasso…).
“Ha resultado una experiencia de 5 días, estimulante, llena de momentos profundos y emotivos. Momentos para reflexionar, compartir, para rezar. También ha sido un encuentro para conocernos personas de distintas plataformas sociales de la Inspectoría Santiago el Mayor. Un valor añadido después de tanto tiempo con la limitación pandémica”, explican.
Cada día servía para acercarse a una etapa de la vida de Don Bosco convenientemente ilustrada por José Antonio Hernández, salesiano animador y guía del encuentro.
Comenzaron por su infancia para luego hacer un recorrido por el resto de las etapas vitales de Don Bosco. “El trabajo en grupos, después de cada visita y reflexión, nos permitía profundizar y compartir vida aprendida por Don Bosco y aplicada a nuestra realidad cotidiana en cada una de las plataformas sociales en las que estamos”, completan.
Crecer en identidad salesiana
Especialmente relevantes, la visita al museo en Valdocco; la visita al Colle, a Chieri, a la Basílica de Mª Auxiliadora con la visita a la cúpula, el refugio de la Marquesa Barollo, la casa de Domingo Savio… Todo les ha ayudado a conocer mucho más al hombre y al santo que hay en Don Bosco.
“Un encuentro que nos ayuda a crecer en sentido de identidad carismática y nos centra en las motivaciones profundas de nuestro trabajo con las personas con las que nos encontramos cotidianamente”, afirman.
Lo vivido lleva a las personas participantes a agradecer a Don Bosco el que siga siendo su inspirador y que ayudándoles a pensar a lo grande cuando se trata de esforzarse por las personas más vulnerables; confíar en la fuerza y el valor de la presencia de Dios en la tarea, como Don Bosco confió. Aprendiendo que, igual que Don Bosco no pudo solo, tampoco podremos individualmente.
Ha sido una experiencia muy bonita y enriquecedora. Hemos podido compartir tiempo y conversaciones con otras personas que trabajan con nuestra misma ilusión.
A la vez que hemos descubierto los lugares más representativos de la vida de la persona gracias a la cual hoy estemos trabajando aquí, cada uno desde su plataforma, unidos por la misma vocación. Gracias por la oportunidad que nos habéis dado.
Estos 6 días en Turín han sido una experiencia que no se explica, se vive. Tener la oportunidad de compartir estos días en familia salesiana con diferentes personas de diferentes plataformas sociales de BoscoSocial, hacen la experiencia mejor, si cabe. Rezar en la capilla Pinardi es recordar que todo empezó desde muy poco, pero con confianza total y trabajo duro.
Hoy, el sueño de los 9 años, sigue vivo. Los «lobos» han cambiado de forma (exclusión, soledad, falta de oportunidades, desidia) pero la misión de transformarlos en «corderos» a través de la mansedumbre sigue siendo nuestra hoja de ruta en cada plataforma social.
Me da pena que esta experiencia se haya acabado y me quedo con ganas de más. Termino con las pilas salesianas recargadas y con ganas de agradecer a las Mamas Margaritas, los Calossos y Cafassos, los Domingos Savios y Marquesa de Barolo de mi vida y ganas de continuar el trabajo que Don Bosco comenzó.
En resumen, el grupo participante concluía: “No podemos terminar sin animar a vivir esta experiencia a todas las personas enamoradas de Don Bosco y a las que inician su camino en el ambiente salesiano; supone una inyección de salesianidad enorme que nos contagia ilusión y motivación para seguir trabajando con las personas más vulnerables”.











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