Bakhita es una de las 165 mujeres que se formaron en corte y confección y recibieron apoyo para empezar a trabajar en Tonj, Sudán del Sur. Gracias a esos ingresos puede mantener a su familia y enviar a sus hijos a la escuela. En Jartum, cerca de 1.500 niños y niñas afectados por la guerra volverán a las aulas; en Etiopía, menores en situación de calle reciben educación, atención psicosocial y apoyo para regresar con sus familias; y en Oriente Medio, familias desplazadas encuentran refugio, alimentos y acompañamiento. Son algunos de los rostros que recoge la Memoria 2025 de MISIONES SALESIANAS.
Durante el último año, la organización desarrolló 312 proyectos en 73 países, que llegaron a personas en terrenos. A ellos se sumaron diez proyectos en España, con 40.041 participantes en nuestras actividades de sensibilización y Educación para la Ciudadanía Global. En total, más de 266.000 personas accedieron a oportunidades de educación, de protección, de formación, de acceso a la salud o de empleo.
La educación volvió a ocupar el centro de la actividad, con 122 proyectos y una inversión superior a 4,6 millones de euros. También se llevaron a cabo 40 proyectos de protección de la infancia y la juventud; 21 de acción humanitaria y emergencias; 19 de formación profesional y apoyo al empleo; 15 de salud, agua y saneamiento; y nueve orientados al empoderamiento de las mujeres.
La educación en la acción
La Memoria muestra cómo estas líneas de trabajo se concretan en respuestas adaptadas a cada contexto. En Sudán, la reapertura de escuelas salesianas ofrece educación, alimentación y espacios seguros a menores afectados por el conflicto. En República Democrática del Congo, las comunidades impulsaron acciones de prevención frente al ébola. En Belén, una panadería salesiana amplió la distribución gratuita de pan para más de 500 personas. En España, más de 550 estudiantes participaron en actividades de autocuidado, acción climática y reconstrucción de centros tras la DANA de Valencia.
“Detrás de cada proyecto hay personas, historias de superación y comunidades que trabajan cada día para construir un futuro mejor. La educación sigue siendo la herramienta más poderosa para transformar vidas y abrir oportunidades.”, explica Luis Manuel Moral, director de MISIONES SALESIANAS.
El trabajo fue posible gracias al compromiso de cerca de 30.000 personas colaboradoras, 242 voluntarias y 47 trabajadoras, además de las comunidades salesianas y los socios locales que acompañan los proyectos sobre el terreno. La organización destinó cerca de 14 millones de euros a su misión, el 86% del total de sus actividades.
Desde MISIONES SALESIANAS recuerdan que ninguna transformación se construye en solitario. Juntos somos más porque la colaboración entre las comunidades locales, los misioneros salesianos, el voluntariado y las personas colaboradoras permite convertir la solidaridad en educación, protección y nuevas oportunidades.











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