Adviento
2 de diciembreLUCAS 10, 21-24
En aquella hora Jesús se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
«¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron».
Tiempo interior
Dedica un tiempo de reflexión al comentario del Evangelio en Tiempo Interior, con José J. Gómez.
Reflexión Diaria
Dedica un tiempo de reflexion con la propuesta que nos hace Ramón Ariza.
Celebrar el Adviento y la Navidad
Actividades y propuestas de oración y de celebración para vivir en grupo con sentido cristiano el Adviento y la Navidad.
Vivimos en una sociedad consumista que intenta anular el sentido cristiano de muchas de nuestras fiestas. Esta propuesta pretende ayudar a clarificar lo que celebramos los cristianos en Adviento y Navidad.
Para ello, ofrecemos diversas actividades y propuestas de oración y de celebración que se pueden realizar con grupos formativos en los tiempos de Adviento y Navidad.
Todas ellas ayudan a desarrollar y a hacer explícito el mensaje cristiano del Adviento y de la Navidad. Quieren ser estrellitas fugaces que señalan a la Estrella de Oriente que indica el camino hacia Belén.
«Has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños»
Carbón al Odio
Accede a los materiales para vivir el Adviento y la Navidad preparados por FISAT. Un cuento, juegos en familia y amigos…Una forma diferente de ver a los Reyes Magos
CATEQUESIS
PREGUNTA
¿Qué fechas marcan el inicio y el final del tiempo de Navidad?
RESPUESTA
El tiempo de Navidad se inicia el 25 de diciembre y termina con la solemnidad del Bautismo del Señor (domingo siguiente a la Epifanía).




