Escolares de primero de Secundaria y de cuarto de Primaria han sido los protagonistas de una iniciativa que pretende crear un bosque urbano ante los extremos climatológicos que trae asociados el calentamiento global.
«Los alumnos han aprendido en clase que los árboles retiran de la atmósfera el CO2 (que es el principal responsable del efecto invernadero), pero además que a nivel local regulan el ambiente enfriando el aire mediante la transpiración, dando sombra y bajando las temperaturas de esas islas de calor que son el asfalto de las ciudades», explica Jesús Santana, profesor de Biología y Geología.
Proyecto Aprendizaje y Servicio
Esta actividad educativa es parte del proyecto de Aprendizaje y Servicio “Salva la atmósfera” que se desarrolla desde la asignatura de Biologí¬a y Geología¬ de 1º ESO y se lleva cada año a cabo con la ayuda del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Alicante.
A partir de este aprendizaje que los alumnos comienzan en septiembre, pronto empiezan a planificar y organizar su propia acción por el clima y se dirigen por correo al área municipal de Parques y Jardines para solicitar su apoyo. El reto consiste en que su colegio debe aportar el día de la plantación el mismo número de plantas que el Ayuntamiento, y en poner al menos 100 árboles.
Especies estratégicas
Con la ayuda de la asociación de familias (AFA) y de la comunidad educativa del centro se han comprado plantones de sabina de Cartagena y de palmito que además son dos especies amenazadas de extinción. Se ha completado con algunos árboles comprados en vivero como olivos, almendros, garroferos, higueras y granados, especies que favorecerán oportunidades para aves, insectos y otra fauna en el normalmente hostil medio urbano. Además de las 70 plantas aportadas por el colegio, el Ayuntamiento ha facilitado otras 70 – 80 de especies como el lentisco, la carrasca, el mirto, el romero o el pino piñonero con lo que la diversidad de la zona no deja de aumentar, lejos de las reforestaciones antiguas donde solo se ponía una especie.
«Ha sido una jornada muy satisfactoria, que los alumnos han compartido también con algunas de sus familias y vecinos, a los que invitaron a asistir, así como al propio Rafael Alemany, concejal de Parques y Jardines que no ha querido perderse el evento y que incluso nos ha ayudado a plantar algún árbol», afirma el profesor organizador.
Ahora, el colegio ha invitado al barrio, las familias y a la ciudadanía a visitar el bosque, y que lleven alguna botella o garrafa de agua y ayudar a ir cuidando y regando los árboles que irán creciendo a la par que los niños que los plantaron.











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