Así celebró el Rector Mayor la fiesta de San Juan Bosco en Timor Oriental

7 febrero 2018

El Rector Mayor de los Salesianos, el padre Ángel Fernández Artime, continuó con la tradición de celebrar la fiesta de San Juan Bosco en alguna de las visitas a las casas salesianas de todo el planeta. Si en 2016 fue Freetown, capital de Sierra Leona, y en 2017 fue Santo Domingo (República Dominicana), ahora la elegida ha sido Dili, capital de Timor Oriental.

No se trató de una celebración puntual, sino que esta presencia ha tenido lugar con motivo de la visita del Rector Mayor a dos comunidades salesianas del sureste asiático, la de Timor Oriental y la de Indonesia, las cuales aglutinan a más de 200 salesianos. El lema elegido para esta ocasión fue el de ‘Fortalecer el compromiso por la Misión’.

La ruta de cinco días por Timor Oriental comenzó en Dili. El día 30 de enero, un día antes de la fiesta de San Juan Bosco, llegó a la casa salesiana situada en la capital de Timor Oriental, acompañado de su secretario, el P. Horacio López. Fueron recibidos en el aeropuerto entre gritos de júbilo y exclamaciones. El Rector Mayor comprobó enseguida la calidez del pueblo timorense, que le dio la bienvenida con canciones y desfiles muy vistosos. En su primer discurso, el X sucesor de Don Bosco declaró simbólicamente que Roma está muy lejos de Timor, pero Timor no lo está de Roma. Estoy muy contento de ver a tantos jóvenes, adultos y ancianos de la Familia Salesiana”, aseguró. Apolinario Neto, Superior salesiano de la zona, declaró que la presencia del Rector Mayor en aquellas tierras supone “un pozo de alegría y amor que dará agua nueva a todos”.

El día 31, con motivo de la fiesta de San Juan Bosco, el padre Ángel Fernández Artime lanzó su tradicional mensaje a todos los jóvenes del mundo, creyentes o no, a los que les recuerda que con ellos “el mundo tiene un hermoso presente y tendrá un futuro lleno de esperanza”. El Rector Mayor valoró el papel de los jóvenes, los cuales “están haciendo una revolución religiosa silenciosa, pero decidida”. Por último, quiso recordarles una figura a seguir si quieren encontrar la felicidad: Jesús de Nazaret.

Además de la fiesta de Don Bosco, en la que participaron miles de personas, D. Ángel tuvo una charla de dos horas y media con los Salesianos. Les recordó la importancia de seguir creciendo en el carisma salesiano, la comunión fraterna, la identidad salesiana y también la fundamental presencia de los Coadjutores Salesianos en la obra. La clave está “en un estilo de vida simple, en ser una comunidad que viva con y para los pobres”, insistió.

Los actos programados con la presencia del Rector Mayor continuaron en el primer día de febrero, día en que se reunió en Dili con Antiguos Alumnos de Don Bosco. Les felicitó por su labor y su contribución, y recordó que varios de los Presidentes del país, incluido el actual (Francisco Guterres), son exalumnos de Don Bosco. En la homilía les invitó a los presentes a asumir tres actitudes: “gratitud a Dios por el regalo de Don Bosco, gratitud por la presencia de los misioneros y una actitud de búsqueda de la verdadera felicidad de la vida, cuyo nombre es Jesús”. Por la tarde, tras la celebración, marcharon a Fatumaca, tras una travesía por la selva timorense, para reunirse con los miembros de la Asociación de María Auxiliadora y la Familia Salesiana. En esta ocasión don Ángel se atrevió a rezar en idioma tetun, lengua oficial del país. En ningún momento faltaron los bailes, danzas y cantos originarios de la cultura de Timor con motivo del ambiente festivo que se respiraba.

La visita del Rector Mayor continuó con el encuentro con los novicios y postulantes Salesianos. A este colectivo se dirigió con ánimo de recordarles el significado de su vocación religiosa salesiana: “No podemos ser salesianos si no nos donamos en su totalidad a los jóvenes. Ustedes están llamados en el noviciado a descubrir una vida totalmente consagrada a Dios y si se donan completamente a los jóvenes, serán intensamente felices”, declaró.

Pero si hubo un encuentro especial para Ángel Fernández Artime, este se produjo con los jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano. En Dili, el Rector Mayor les recordó que el futuro depende de ellos: “Ustedes jóvenes, que son inspirados por Don Bosco, deben hacer algo muy precioso en sus vidas buscando la paz, la justicia y las oportunidades para todos, haciendo un trabajo honesto, reflexionando sobre el valor de ser buenos cristianos y honestos ciudadanos”.

La instancia en Timor finalizó el día 4 de febrero, con dos eventos importantes: por la mañana celebró una misa especial en la que se realizaron las promesas de 24 nuevos Salesianos Cooperadores. Por la tarde, la reunión fue con los directores de las obras de la zona, a los que instó a acompañar a los jóvenes. “Los salesianos jóvenes han sido confiados para ayudarlos a crecer en su vocación y en su misión. Nunca olviden a los jóvenes pobres en nuestras obras. Recíbanlos con amorevolezza salesiana”, les pidió. La visita por Asia finalizará por tierras indonesias.

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