El acto de entrega se celebró en el Centro de Interpretación Paco de Lucía, en un ambiente marcado por la gratitud, el orgullo compartido y la convicción de que educar en valores sigue siendo una de las grandes misiones de nuestra sociedad. La ceremonia contó con la presencia de los tenientes de alcalde delegados de Educación y Deporte del Ayuntamiento de Algeciras, así como de representantes del ámbito educativo, institucional y deportivo de la ciudad.
En la mesa presidencial estuvieron presentes el director de la Casa Salesiana de Algeciras, Manuel del Rosal; el presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos Salesianos, Álvaro López; la vocal de Relaciones Institucionales y promotora de este reconocimiento, Ana Camacho; y el presidente del Club Balonmano Ciudad de Algeciras, Pedro Soria, quien recogió la medalla en nombre de toda la familia que forma el club.
Durante el acto se destacó que el Club Balonmano Ciudad de Algeciras desarrolla su labor sin ánimo de lucro, entendiendo el deporte como una auténtica herramienta educativa y social. Un espacio donde se aprende a esforzarse, a respetar, a trabajar en equipo, a levantarse tras la derrota y a celebrar con humildad los logros compartidos. Valores que conectan de manera directa con el legado de Don Bosco y con su empeño en formar “buenos cristianos y honrados ciudadanos”.
Especial mención mereció la presencia y participación de numerosos antiguos alumnos salesianos en el club, un hecho que convierte a esta entidad deportiva en un claro ejemplo de cómo el espíritu vivido en las aulas y en los patios del colegio sigue dando frutos en la vida adulta, proyectándose más allá del ámbito educativo y dejando huella en la sociedad algecireña.
Como es tradición, la concesión de la Medalla Don Bosco lleva aparejada una donación solidaria de 1.000 euros, realizada por la Asociación de Antiguos Alumnos, destinada a una entidad sin ánimo de lucro alineada con los valores de solidaridad y compromiso social. En esta edición, la aportación se ha concedido al proyecto Por Una Sonrisa, reconociendo su incansable labor llevando ilusión, esperanza y acompañamiento a niños, adolescentes y jóvenes que luchan contra el cáncer.
Desde la Asociación de Antiguos Alumnos se reafirmó, una vez más, el compromiso de seguir manteniendo vivo el Espíritu Salesiano, entendiendo el reconocimiento no solo como una medalla, sino como un signo visible de agradecimiento a quienes, desde distintos ámbitos, hacen del servicio a los demás una forma de vida.
La IV Medalla Don Bosco se convierte así en un homenaje sincero a un club que demuestra cada día que el deporte puede ser un camino privilegiado para educar, unir y transformar, haciendo realidad el sueño de Don Bosco en el corazón de la ciudad de Algeciras.











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