El Rector Mayor preside dos actos inaugurales en Turín-Valdocco

2 abril 2025

Salesianos comunicación

l

En la mañana del 1 de abril, el nuevo Rector Mayor, Fabio Attard, presidió la inauguración de la nueva distribución de la Plaza María Auxiliadora en Turín y la restauración de las campanas de la Basílica de Valdocco.

En la conmemoración del 91 aniversario de la canonización de Don Bosco, este pasado 1 de abril, Valdocco celebró un evento llamativo: la inauguración de la Plaza María Auxiliadora y la bendición de los campanarios restaurados de la Basílica de María Auxiliadora. A la ceremonia, que comenzó a las 11:30 horas, asistieron autoridades civiles, religiosas y militares, así como estudiantes, fieles y miembros de la Familia Salesiana.

La ceremonia comenzó con una calurosa bienvenida por parte del Rector de la Basílica de María Auxiliadora, Michele Viviano, quien dio la bienvenida a los presentes, entre los que se encontraban el Rector Mayor, Fabio Attard, el alcalde de Turín, Stefano Lo Russo, y otras autoridades. La Banda de Música del Cuerpo de la Policía Local de Turín acompañó el acto con varios cantos, entre ellos el himno «Giù dai Colli».

Entre los participantes al acto, frente a la fachada de la Basílica de Valdocco, se encontraban alumnos del Instituto María Auxiliadora y del Instituto Valdocco, salesianos capitulares, Hijas de María Auxiliadora y numerosos fieles.

El mensaje del Rector de la Basílica

En su discurso inicial, el salesiano Michele Viviano subrayó el significado simbólico del acto: “La similitud de la remodelación de la Plaza de María Auxiliadora con las obras de los campanarios no ha sido una mera coincidencia, sino algo providencial. Este proyecto une el sueño educativo de Don Bosco con los jóvenes: ser ‘buenos cristianos y honrados ciudadanos, para convertirse en futuros habitantes del cielo’”.

Recordó que las obras, que comenzaron en abril de 2024, finalizaron en enero de 2025, mes dedicado a Don Bosco, y expresó su gratitud a la Fundación CRT, a la Congregación Salesiana y a los benefactores devotos de María Auxiliadora.

Concierto de campanas y homenaje floral

Un vídeo ilustró las obras de restauración de los campanarios, que ahora tienen 12 campanas, frente a las ocho anteriores. Se ofreció un concierto con el conjunto de campanas instaladas en el campanario, llamada a la oración y a la comunidad.

Durante la ceremonia, el Cuerpo de Bomberos de Turín depositó una corona de flores en la estatua del Arcángel Gabriel y un ramo en la mano del Arcángel Miguel, símbolos de devoción y protección.

Un lugar de encuentro

El alcalde de Turín, Stefano Lo Russo, destacó la importancia de la plaza como símbolo de diálogo y solidaridad: “Esta plaza no es sólo un espacio físico, sino un lugar de encuentro, diálogo y solidaridad. Es el símbolo del espíritu de Turín, una ciudad construida sobre el encuentro de diferentes comunidades y la puesta en común de valores comunes”.

Alabó el compromiso de los Salesianos con los jóvenes y concluyó: “Las plazas están hechas para encontrarse, y nuestro trabajo es devolver al espacio público la dimensión del encuentro. Este proyecto representa no sólo una operación de embellecimiento, sino también un mensaje político y religioso, un signo de esperanza para las nuevas generaciones”.

Mensaje del Rector Mayor

En su discurso, el Rector Mayor, Fabio Attard, destacó el valor espiritual y educativo de la plaza y de los campanarios: “Los campanarios nos invitan a elevar la mirada a Dios y a María Auxiliadora, mientras que la plaza se convierte en lugar de encuentro y comunidad. Juntos representan el sueño de Don Bosco: formar buenos cristianos, honrados ciudadanos y felices habitantes del cielo”.

A continuación, don Attard profundizó en su mensaje, destacando el valor de la belleza y el cuidado de los espacios educativos: “No os dais cuenta de lo que significa la Basílica de María Auxiliadora, el espacio de Valdocco, para todos aquellos que en 137 países hacen referencia a la experiencia iniciada aquí, en esta tierra santa salesiana. Debéis estar orgullosos de tener este don. Aquí viene gente de todo el mundo. Y qué hermoso es ver un espacio humano que se abre al espacio de Dios”.

Además, subrayó: “Un entorno bonito, modesto pero limpio y sano es ya un mensaje educativo. Donde la violencia no tiene razón de ser, donde crecen las amistades y se fomentan los procesos educativos. Las casas salesianas no son fortalezas, sino espacios de humanidad, para que los jóvenes hagan de su vida un regalo para la ciudad, para la cultura, para un futuro mejor”.

La ceremonia concluyó con el corte de la cinta por parte del alcalde, acompañado por la interpretación del himno nacional italiano y el himno «Giù dai Colli». La inauguración de la Plaza de María Auxiliadora y la restauración de los campanarios representan mucho más que una intervención arquitectónica: son símbolos de renacimiento, fe y comunidad, capaces de inspirar a las generaciones futuras y continuar el sueño de Don Bosco.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

También te puede interesar…

BlogsLas cosas de Don Bosco
Una pequeña hoja

Una pequeña hoja

Nos llamaremos salesianos Soy la hoja de un cuadernillo de tapas color granate. Un día me arrancaron del cuaderno donde había crecido junto a decenas de hermanas mías. Quedé huérfana. El desgarro y los años amarillearon mi cuerpo. El olvido oxidó mi piel. A pesar...