Vamos a una sociedad del Tiempo libre. Cada vez se tendrá más tiempo para uno mismo, libres para realizar lo que uno quiere, sin «obligaciones» o dependencias de horario más o menos aceptados o impuestos.
Se acerca el verano con oportunidades y ofertas diversas para vivir el Tiempo libre sobre todo en campamentos, colonias y convivencias. Una oportunidad para llevar a cabo múltiples experiencias que nos ayudan a madurar y progresar como personas y creyentes. Un Tiempo reparador y también solidario
Unos días que ayuden a desarrollar aspectos importantes de la propia vida
Un tiempo para ser uno mismo… Frente a dejarse llevar por la masa y lo que hacen los demás.
Tiempo para tener momentos de calma y silencio… Frente estar acelerado y estresado.
Tiempo para mirar de forma realista y crítica lo que sucede a nuestro alrededor… frente al pasotismo o la evasión
Tiempo para ser creativos… Frente a hacer siempre lo mismo y consumir lo que nos ofrece continuamente la publicidad.
Tiempo para vivir la fiesta… Frente a la mera diversión.
Tiempo también, como creyentes para descubrir a Dios en la propia vida: “Porque en él vivimos, nos movemos y existimos” (Act 17, 28) … Frente al tiempo que cierra o eclipsa el planteamiento religioso de la vida
También son un tiempo favorable para dar mayor calidad a nuestra relación con los otros
Teniendo una relación más profunda y sincera con los demás… Frente la banalidad y la apariencia.
Oportunidad para tener auténticos encuentros, y comunicarnos y dialogar con los otros, no solo con los amigos… Frente al aislamiento y vivir encerrados en uno mismo
Tiempo también para ser solidario y la cooperación… Frente a una vida individualista y narcisista y caer en la rivalidad y la competitividad.
Tiempo para disfrutar en grupo… Frente a gozar de forma individualista.
Pero también, como creyentes, un tiempo para descubrir a Dios en los otros y en la historia; porque “Cada vez que dejasteis de hacerlo con uno de esos más humildes, dejasteis de hacerlo (Mt 25, 40) … Frente al tiempo que eclipsa el sentido religioso de la vida y los acontecimientos.
Y finalmente unos días para conectar con la naturaleza
Os invito a que tengáis un tiempo para la admiración por lo que nos muestra y nos da la naturaleza … Frente a la mera explotación de sus grandes recursos
Tiempo para el respeto y la ecología… Frente a la degradación del planeta
Unos días para ver, oír, palpar y sentir los pequeños detalles que nos ofrece el mundo natural cada día… y no solo los grandes paisajes y sucesos que nos impresionan por su majestuosidad
Pero también como creyentes, un tiempo de vacaciones para descubrir a Dios en la belleza y el orden del universo y la abundancia de la naturaleza; porque “Los cielos pregonan la presencia gloriosa de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos (Salm 19, 1) … Frente a una lectura meramente científica de lo que vemos.




«Los cielos pregonan la presencia gloriosa de Dios»… Sí, pero lo que pasa es que, diríase, la Tierra pregona la omnipresente ausencia de Dios, a pesar de lo mucho que se LE alaba y reza. Lo digo porque vaya mundo que tenemos. En fin, alguna explicación habrá…