Del 27 de febrero al 1 de marzo, la “Casa Madre” de Turín-Valdocco fue la sede del IX Encuentro de los inspectores de Europa, una cita que reunió a los superiores de las inspectorías del continente para un espacio de diálogo, discernimiento y programación.
La iniciativa, articulada en tres jornadas de trabajo, se situó en el marco de la corresponsabilidad y de la comunión que caracterizan el camino de la Congregación, con una mirada atenta a los desafíos actuales de la presencia salesiana en Europa.
La cita, que reunió en una única circunstancia a los superiores de las circunscripciones salesianas de Europa, sirvió en primer lugar para difundir las novedades contenidas en la nueva edición de la Ratio Fundamentalis, el texto base para la formación de los Salesianos de Don Bosco.
Además, fue un momento de gran enriquecimiento de los participantes también por la presencia simultánea en un único lugar de muchas personalidades salesianas, dando así a los inspectores de Europa la posibilidad de tener un momento especial y privilegiado de diálogo con el Rector Mayor, Fabio Attard; su Vicario, Stefano Martoglio; el Consejero General para la Formación, Silvio Roggia; el Consejero General para las Misiones, Jorge Mario Crisafulli; el Ecónomo General, Gabriel Stawowy; y los Consejeros de las dos regiones de Europa, Juan Carlos Pérez Godoy, para la Mediterránea; y Roman Jachimowicz, para Europa Centro y Norte.
Jornadas de trabajo intenso
Los trabajos se abrieron en la tarde del viernes 27 de febrero. En su saludo introductorio a los inspectores, el Rector Mayor ofreció un amplio discurso que se enlazó con las novedades del Capítulo General 29 (CG29), celebrado en Valdocco hace un año. En aquella ocasión, el tema del CG29 exhortaba a los Salesianos a ser apasionados de Dios y dedicados a los jóvenes, dos términos aún actuales y por vivir para los salesianos de Europa.
En cuanto “apasionados”, los salesianos “no aceptan quedarse quietos. Más bien queremos ser personas que, con gran libertad, viven un camino de crecimiento humano, espiritual y carismático, convencidos de que nuestro ejemplo y nuestro testimonio son el don más significativo y también el más buscado que podemos ofrecer”.
Y para vivir realmente “dedicados” a los jóvenes, los Hijos de Don Bosco están llamados a llevar adelante su misión como una comunidad amplia e integrada, “hombres y mujeres, jóvenes y adultos, laicos y sacerdotes”, renovando aquella luz que brilló en Valdocco en el siglo XIX y que ya don Juan Edmundo Vecchi supo reconocer como fragua de “una nueva cultura, no en sentido académico, sino en la dirección de nuevas relaciones internas entre jóvenes y educadores, entre laicos y sacerdotes, entre artesanos y estudiantes: una relación que repercutía en el contexto del barrio y de la ciudad”.
Posteriormente, el Rector Mayor citó tres recientes intervenciones de personalidades públicas, todas de 2026, procedentes del primer ministro de Canadá, Mark Carney; de Mario Draghi, ex presidente del Banco Central Europeo; y del papa León XIV. Con sus palabras, don Attard iluminó la profundidad del cambio en curso en la sociedad actual: un cambio que se configura como “una ruptura, no como transición” (Carney), y “un paso de este orden al que vendrá después, que no será fácil para Europa” (Draghi); pero, sobre todo, puso de relieve las consecuencias de esta transformación, donde se está “verificando un verdadero ‘cortocircuito’ de los derechos humanos” y donde “parece existir solo la ciudad terrena encerrada exclusivamente dentro de sus fronteras” porque “nuestro tiempo parece más bien inclinado a negar ‘derecho de ciudadanía’ a la ciudad de Dios” (León XIV).
En este escenario, el Rector Mayor exhortó a los inspectores de Europa a comprometerse mediante reflexión, estudio, escucha y puesta en común para renovar la dimensión profética de la presencia salesiana, sin limitarse a repetir lo ya conocido; a conectarse con los jóvenes de hoy, viviendo el sacramento salesiano de la presencia con un testimonio continuo y coherente; y a comunicar, con palabras y sobre todo con obras y estilo de vida, la alegría del Evangelio.
“La Congregación Salesiana de las próximas décadas la construimos nosotros, juntos, y en momentos como estos, con corazones abiertos al Espíritu, con oídos atentos a la búsqueda de los jóvenes”, concluyó finalmente el Rector Mayor.
El tema central de la primera jornada fue “La nueva Ratio y la formación de los salesianos en Europa”, con una profundización guiada por el sector para la Formación sobre algunos elementos de particular relevancia para la vida y la misión en el contexto europeo. El diálogo en asamblea permitio recoger perspectivas y aportes de los distintos territorios, con vistas a opciones cada vez más coherentes con el carisma de Don Bosco.
La segunda jornada, el sábado 28 de febrero, estuvo dedicada en gran parte al inicio del camino hacia la vida salesiana, con un foco en el prenoviciado, el noviciado y la animación vocacional. A través de testimonios y aportes procedentes de diversas inspectorías y de la Comisión de Formación de la región Europa Centro Norte, los inspectores reflexionaron sobre las modalidades de acompañamiento de los jóvenes en búsqueda vocacional y sobre las condiciones necesarias para una propuesta formativa sólida y significativa. Los grupos de trabajo, en el Museo Casa Don Bosco, favorecieron un intercambio más directo y operativo, antes de la fase de diálogo y puesta en común en asamblea.
En la tarde del mismo día, el encuentro continuó con momentos diferenciados para las dos regiones –Mediterránea y Europa Centro y Norte– y con una sesión dedicada a los lugares salesianos y estudio del carisma, para valorar las sinergias entre los sitios históricos y los recorridos de profundización de la identidad salesiana. En este contexto se presentó también la Escuela de Acompañamiento Salesiano, como instrumento al servicio del crecimiento personal y comunitario.
El domingo 1 de marzo la atención se desplazó hacia algunas dimensiones estratégicas de la presencia salesiana en Europa. En este sentido, se profundizó la experiencia de Don Bosco Tech Europe, red que promueve la colaboración salesiana en el ámbito de la formación profesional, y luego se profundizó sobre el tema de la inserción y de los desafíos vinculados a los misioneros del Proyecto Europa, con una mirada concreta a las dinámicas de recibimiento e integración en las inspectorías.
Conclusiones del encuentro
Cada jornada estuvo marcada por la celebración de la eucaristía en la iglesia de san Francisco de Sales y por momentos de oración común, subrayando que el discernimiento pastoral y organizativo nace de la escucha del Espíritu y de la comunión fraterna. Las conclusiones del Rector Mayor, al término de los trabajos, ofrecieron una síntesis orientativa para el camino futuro.
“En un tiempo que interpela a nuestra Congregación a renovar con creatividad y fidelidad su servicio a los jóvenes, pensamos en esta cita como un pit-stop significativo para reforzar la visión compartida y relanzar con valentía la misión salesiana en Europa, el continente en el que el carisma salesiano nació y desde el cual se difundió por todo el mundo”, explicó de cara al inicio de los trabajos el Consejero Regional para la Mediterránea, Juan Carlos Pérez Godoy.
Finalmente concluyó: “Con la visión de don Fabio Attard, nuestro Rector Mayor, y los aportes que llegaron de todos los sectores, los inspectores y las personalidades implicadas, estamos convencidos de poder dar un pequeño, pero significativo paso para relanzar nuestros recorridos de formación y mejorar así el acompañamiento de los jóvenes, especialmente de aquellos en búsqueda vocacional”.











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