La bendición de Dios por medio de nuestra Madre Auxiliadora, que recibió ayer tarde, ha sido el último sello de su pasaporte para el viaje al Paraíso de los justos. Pedimos por su eterno descanso, y para que su vida sea semilla de nuevas vocaciones a la vida consagrada salesiana.
Duelo y reencuentro
Hay noticias que no queremos recibir. Mucho menos cuando estamos lejos de casa. Esa llamada que como un portazo en la cara te anuncia: Tu papá ha fallecido. Sin entrar en los detalles que implica coger un vuelo de 15 horas de avión con el duelo suspendido en el...











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