La bendición de Dios por medio de nuestra Madre Auxiliadora, que recibió ayer tarde, ha sido el último sello de su pasaporte para el viaje al Paraíso de los justos. Pedimos por su eterno descanso, y para que su vida sea semilla de nuevas vocaciones a la vida consagrada salesiana.
Hoy celebramos la Fiesta de María Auxiliadora
La Virgen de Don Bosco y figura central en todas las presencias salesianas.











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