En la sociedad actual la tecnología ha alcanzado un lugar central en todos los sentidos, ya que para realizar prácticamente cualquier gestión o trámite es necesario el manejo al menos básico de determinadas herramientas. Un aspecto que ha llegado también al mundo de la educación, donde los ordenadores se han convertido en acompañantes de los alumnos en diferentes etapas.
En este contexto, la Fundación Caja Rural de Utrera, una entidad preocupada por el progreso y la cultura de la ciudad, ha llevado a cabo la donación de 20 equipos informáticos al Proyecto Oberti.
En el acto de entrega estuvieron presentes, Antonio del Castillo y Verónica Ramírez, en representación de la Fundación Caja Rural de Utrera y Ramón Ronda, director de la Casa Salesiana de Utrera, así como integrantes del equipo de trabajo de Proyecto Oberti.
Proyecto Oberti
Al comienzo del curso 2016-2017 se pretende dar un paso más para conformar un proyecto de educación no formal para jóvenes en riesgo de exclusión como un ambiente más de la obra salesiana en Utrera, por lo que se propone una nueva denominación: Proyecto Oberti.
Don Ernesto Oberti fue el segundo director de la Casa Salesiana de Utrera (1884-1904), y parte importante de la presencia Salesiana en España. Su papel en Utrera fue crucial para consolidar, orientar y dar vida definitiva a la fundación del marqués de Casa Ulloa.
Además de apostar por esta denominación, El proyecto social Oberti cuenta con un logotipo que lo identifica en la ciudad y que va unido a sus proyectos. El diseño parte de una forma circular, por la letra «O», inicial del nombre del proyecto («Oberti»). De esta «O» surge una flecha hacia arriba que termina en la forma del logotipo de la Congregación Salesiana, que recuerda a una casita y a Don Bosco con dos de sus muchachos. De las flechas surgen unos brazos de colores que se unen, simbolizando el abrazo que el proyecto quiere dar a las distintas realidades sociales, para incluirlas y promocionarlas, identificado con una flecha hacia arriba.
Desde sus orígenes la presencia lleva trabajando por los niños, adolescentes y jóvenes de la localidad, siguiendo el espíritu incansable de Don Bosco de trabajar por los jóvenes más necesitados, bajo el lema “buenos cristianos y honrados ciudadanos” ofreciéndoles una educación integral en el ocio y tiempo libre como ocurría en el oratorio festivo.











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