ACTUALIDAD SALESIANA
Oídos para Navidad

El Rincón de Mamá Margarita

16 diciembre 2022

Yasury Romero

Yasury Romero

La navidad está a la vuelta de la esquina y lejos de ser un sendero con olor a pino, imagen muy propia del adviento, se nos plantea quizás como una autopista convulsa e irrefrenable en la que no dejan de llover listas de pendientes: decorar, comprar, reuniones a la que acudir, etc.

Me detengo ante este panorama y me resuenan las palabras del Papa Francisco en navidades pasadas: “La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor”. Este consejo me invita a observar este camino hacia la navidad y apuntar hacia su esencia, afinar el oído para escuchar.

En la navidad celebramos al Dios de la sencillez, de la desnudez, de la ternura y de la inocencia.

Dios se ha hecho hombre en una familia joven y pobre, en un humilde pesebre, en medio de animales del campo y cobijado por la austeridad de la noche. No hay vestidos nuevos, aromas exquisitos, ni purpurina. Contemplar el belén me invita a reconectar con su sentido: Dios se hace presente en nuestras vidas, sin orquestas ni ruidos “desde abajo, desde dentro, desde cerca”, como coreamos en la canción de Ain Karem.
Es navidad la fiesta en la que celebramos nuestro encuentro con Dios, que viene con las manos vacías, desnudo, pero que nos abraza en nuestra totalidad, nos cobija y nos deja con el corazón lleno de amor.

Me maravilla cómo estas fechas, para creyentes y no creyentes, se impregnan de un ambiente especial, abrimos la puerta a la magia y a la fe. Pudiéramos decir que reconectamos con la niñez que se ilusiona, que ve todo con ojos renovados y que le abre la puerta a las posibilidades. Aprovechemos esta última curva del camino de adviento para hacer silencio y escuchar el latido de la vida, la sonrisa de este recién nacido, la voz del Amor.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

También te puede interesar…

Vivir sin «mezclar»

Vivir sin «mezclar»

Aprender a distinguir y no mezclar las distintas dimensiones de la realidad nos permite comprender mejor a los demás y actuar con mayor serenidad.

Estar en lo que estoy

Estar en lo que estoy

Me pasa con frecuencia. Estoy haciendo una cosa y ya estoy pensando en la siguiente. Empiezo una tarea, recuerdo otra...

Amar al prójimo también cuando es diferente

Amar al prójimo también cuando es diferente

Como madre de dos adolescentes me preocupa cada vez más la sociedad en la que están creciendo. El odio, el racismo, el rechazo al migrante y la crispación parecen haberse instalado en nuestras conversaciones y en las redes sociales.