DÍA 23: Mujer a la espera del Espíritu
«HACED LO QUE ÉL OS DIGA»
Mañana, Pentecostés.
¿Protagonista?, El Espíritu que hizo ma-dre a María y dio vida a la Iglesia.
En “familia”, con Ella, la invocamos como “auxilio”, “consuelo” y “compañera de camino” hacia el cielo.
Rendidos a tus plantas, Reina y Señora, los cristianos te aclaman su Auxiliadora. Yo tus auxilios vengo a pedir, Virgen santísima, ruega por mí.
De este mar tempestuoso fúlgida estrella, cada vez que te miro eres más bella. Guíame al puerto salvo y feliz, Virgen santísima, ruega por mí.
En las horas de la lucha, sé mi consuelo, y al dejar esta vida llévame al cielo; En cuerpo y alma me ofrezco a Ti, Virgen santísima, ruega por mí.



