Amenazaba tormenta, pero la lluvia dio una tregua el sábado en Oviedo. El ruido lo montaron los y las participantes del encuentro. El objetivo: el encuentro y la celebración. «Nos permitió volver a ver a quienes trabajan en otras ciudades, conocer a quienes se han incorporado hace poco y compartir un día de familia», afirman desde la Fundación.
La jornada comenzaba con el tradicional café de bienvenida, un momento muy especial que se incluye en el día a día de todas las presencias de JuanSoñador. Poco a poco fueron llegando desde A Coruña, Lugo, Vigo, Ourense, Valladolid, Villamuriel y León. El equipo de Oviedo, con mucho cariño, había preparado un «photocall» en el que las risas fueron las protagonistas.
La jornada continuó con la Eucaristía, presidida por Samuel Segura, vicario inspectorial, un tiempo de reflexión y agradecimiento por el camino realizado. La velada se completó con la actividad en el «Parque de Invierno», donde el equipo de la JuanSoñador de Ourense había preparado una serie de actividades y pruebas para conocer el entorno.
«Comimos, jugamos, cantamos y agradecimos a los Salesianos de la Comunidad de Oviedo, socios protectores, todo su esfuerzo y dedicación a lo largo de todos estos años».
El broche oro se puso con la tradicional foto de grupo. En esta ocasión el equipo de Vigo había preparado los símbolos GPS de colores como guiño a la actual campaña de pastoral «Abrimos Caminos».
0 comentarios