Esta fotografía del salesiano José Luis Mena nos muestra el altar mayor de María Auxiliadora en Salamanca tal como era en los años setenta: un espacio vibrante, lleno de color y de vida litúrgica, pero también marcado por el desgaste silencioso que dejan los años. En la imagen se percibe la solemnidad de la celebración, la presencia imponente de la Virgen y el Niño, y el abrazo iconográfico que forman las pinturas murales alrededor del ábside. Lo que entonces era simplemente “el aspecto habitual del templo” se ha convertido hoy en un documento de enorme valor, porque nos muestra con precisión cómo lucía este patrimonio antes de que el tiempo empezara a borrar matices.
La iglesia, construida en estilo neogótico, terminada años antes de que se emprendiera la decoración pictórica del ábside. Fue en 1961 cuando el pintor Carlos Moreu Spa (1922 -) recibió el encargo de completar este espacio con un gran mural que reforzará la devoción salesiana a María Auxiliadora. Moreu no se limitó a llenar un vacío arquitectónico: creó un verdadero programa iconográfico que dialoga con la espiritualidad del templo. En torno a la escultura central de la Virgen con el Niño —eje espiritual y emocional del santuario— dispuso a los doce apóstoles y a los cuatro evangelistas, cada uno con sus atributos. Añadió además dos guiños personales: una vista de la Catedral de Salamanca desde el Tormes y el patio del colegio salesiano, integrando la historia local en el corazón del templo. Incluso incluyó los rostros de sus hijos como pequeños ángeles, un detalle íntimo que humaniza el conjunto. Todo ello se enmarca en la arquitectura neogótica del ábside, con sus vidrieras, casetones dorados y la bóveda de crucería que eleva la mirada hacia lo sagrado.
Con el paso de los años, este conjunto artístico fue perdiendo claridad. La suciedad ambiental, el humo de las velas y las humedades habían oscurecido los colores hasta volverlos mates y apagados. En el lateral izquierdo, el mortero se había desprendido y la policromía mostraba perdidas visibles. La escultura de la Virgen y el Niño presentaba grietas, desgastes y un ennegrecimiento general que ocultaba la riqueza de sus dorados. La bóveda, antaño luminosa, había acumulado tanta suciedad que apenas conservaba su brillo original. Todo el ábside transmitía esa sensación de deterioro silencioso que solo se percibe cuando se mira con atención.
La restauración y conservación en 2015 devolvieron al conjunto su verdadera identidad. Fue un proceso minucioso, casi artesanal, en el que cada superficie fue tratada con cuidado: las pinturas recuperaron su luminosidad, los apóstoles volvieron a mostrar sus colores vivos, los rostros recuperaron expresión y los paisajes pintados por Moreu —la Catedral, el colegio— reaparecieron con nitidez. La escultura de María Auxiliadora y el Niño recuperó la suavidad de sus tonos y la fuerza de sus dorados, y la bóveda volvió a brillar con la claridad que la caracteriza. La nueva iluminación LED, más respetuosa y precisa, terminó de realzar el conjunto, permitiendo que cada elemento se lea con serenidad y sin agresiones lumínicas.
En este proceso, la fotografía de Mena adquiere un valor extraordinario. No es solo una imagen bonita o un recuerdo de época: es un testimonio visual imprescindible para entender cómo era el altar antes de su restauración. Gracias a su mirada, hoy podemos comparar, estudiar y valorar la evolución del templo con una fidelidad que ningún informe técnico podría ofrecer. Su fotografía se convierte así en una pieza clave del archivo, una referencia que ayuda a reconstruir la memoria material y espiritual del lugar.
La restauración devolvió a este ábside su esplendor, pero la fotografía de José Luis Mena nos recuerda que el patrimonio no es solo lo que vemos hoy, sino también lo que fue y lo que significó para quienes lo vivieron. Su imagen, conservada en el Fondo Fotográfico José Luis Mena del Archivo Histórico Editorial CCS, no solo documenta un estado pasado: mantiene viva la historia, ilumina el presente y nos invita a seguir cuidando aquello que hemos recibido.
DATOS IMAGEN:
Original película negativa fotográfica n. 26 (1960-1970)
Fondo fotográfico José Luis Mena. Archivo histórico editorial CCS
CENTRO PATRIMONIO SALESIANO SSM




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