La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES) ha publicado el XVI Informe El Estado de la Pobreza 2026. Pobreza y territorio, que analiza comunidad por comunidad los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE. La tasa de riesgo de pobreza o exclusión se sitúa en el 25,7 %: una de cada cuatro personas. Apenas ha bajado una décima en un año.
Cerca de 4 millones de personas viven en pobreza severa, con menos de 679 euros al mes. Y España mantiene la quinta tasa más alta de la Unión Europea, lejos del compromiso de reducirla a la mitad antes de 2030.
Una de cada tres niñas y niños
El dato más duro vuelve a ser el de la infancia. El 33,8 % de las niñas, niños y adolescentes está en riesgo de pobreza o exclusión, la cifra más alta de toda la Unión Europea. Más de 2,2 millones viven en hogares con ingresos por debajo del umbral de pobreza.
El informe señala, además, que las ayudas públicas protegen poco a los más pequeños: en España reducen la pobreza infantil un 18,9 %, menos de la mitad que la media europea.
Son las mismas realidades que se viven en barrios como el Polígono Sur de Sevilla, donde la parroquia salesiana Jesús Obrero acaba de lanzar una iniciativa para que cada niño del barrio tenga su propio libro, porque allí «tener un libro propio puede convertirse en un auténtico lujo».
Veinte puntos de distancia entre territorios
El informe de este año pone el foco en el territorio, y la conclusión es clara: el código postal pesa. En Euskadi la tasa de riesgo de pobreza o exclusión es del 14,7 %; en Andalucía, del 34,7 %. Castilla-La Mancha, la Región de Murcia, Canarias, la Comunitat Valenciana y Extremadura completan el grupo de comunidades con las cifras más altas.
En todas ellas hay presencias salesianas que acompañan a niños, jóvenes y familias: colegios, centros juveniles, parroquias y plataformas sociales como la Fundación Don Bosco, FISAT, Pinardi BoscoSocial, la Fundación Mornese, la Fundación Valsé, la Fundación María Auxiliadora o la Fundación Canaria Main.
El norte tampoco está a salvo. En Castilla y León, la tasa de pobreza (19,8 %) ya supera la media estatal y la pobreza severa alcanza al 9,8 % de la población. En Asturias la pobreza severa ha subido 2,8 puntos en un año, y Galicia es la comunidad donde más ha crecido la tasa de riesgo de pobreza o exclusión (+3,3 puntos).
Una voz salesiana, al frente de EAPN en Castilla y León
Los datos de Castilla y León los presentó el pasado 15 de octubre en Valladolid, en la sede del Consejo Económico y Social, Óscar Castro Vega, director social de la Fundación JuanSoñador BoscoSocial y presidente de EAPN Castilla y León, la red autonómica de lucha contra la pobreza que agrupa a 24 entidades sociales y que celebró en 2024 sus veinte años.
Castro pidió no caer en la complacencia por estar por debajo de la media estatal en algunos indicadores, y recordó el peso decisivo de la protección social: sin transferencias públicas, la tasa de pobreza en la comunidad sería del 45,6 %, en lugar del 19,8 %.
«No podemos conformarnos con estar mejor que otros territorios. Nuestro objetivo debe ser reducirla y avanzar hacia su erradicación». — Óscar Castro Vega, director social de la Fundación JuanSoñador y presidente de EAPN Castilla y León
También puso el foco en la vivienda, hoy el principal factor de precarización: «La vivienda debe dejar de ser un factor que genera pobreza y convertirse en una herramienta para combatirla». La red propone ampliar el parque público de alquiler social, movilizar viviendas vacías y prevenir los desahucios.
Que la presencia salesiana esté al frente de la red EAPN en la comunidad es fruto de años de trabajo de JuanSoñador en León, Burgos, Valladolid, Galicia y Asturias junto a niños, jóvenes y familias en situación de vulnerabilidad.
Vivienda y empleo, los dos frentes
La vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de pobreza: desde 2015, el precio de compraventa ha subido cerca de un 80 %, y en comunidades como Andalucía o Castilla y León la mitad o más de quienes alquilan a precio de mercado están en riesgo de pobreza o exclusión.
El empleo ayuda, pero ya no basta. Como se recordaba en la reciente Jornada Mundial por el Trabajo Decente, solo un trabajo digno, estable y con un salario suficiente abre la puerta a una casa y a un proyecto de vida propio.
Acompañar para romper el círculo
Frente a estos datos, la respuesta salesiana sigue siendo la de Don Bosco en Valdocco: estar cerca, educar y abrir oportunidades. Las aulas de FP y de FP Básica, los centros juveniles, las escuelas de segunda oportunidad, los pisos de emancipación y los programas con jóvenes migrantes o con personas que salen de prisión, como los que se presentaron hace unos días ante la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, son otras tantas formas de romper el círculo de la pobreza.
Con motivo de la jornada, Plataformas Sociales Salesianas ha publicado la noticia «Donde naces no debería decidir tu futuro», en la que analiza los datos desde los territorios donde trabajan sus entidades. En 2025, estas acompañaron a 54.189 personas en 16 comunidades autónomas, con 2.464 profesionales y 989 personas voluntarias, y reclaman reforzar la protección de la infancia, la garantía de rentas, la vivienda asequible y el empleo de calidad.
Más allá de nuestras fronteras, las ONG salesianas Misiones Salesianas, Jóvenes y Desarrollo y Bosco Global llevan ese mismo compromiso a los países donde la pobreza es más extrema.
Como se recordaba desde salesianos.info hace un año en esta misma fecha, la pobreza tiene rostro joven y exige compromiso. Los datos de 2026 confirman que el reto sigue ahí: que el lugar donde se nace no decida hasta dónde se puede llegar.











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