Consejo Familia Salesiana de Salesianos SSM: reconocer, agradecer y proyectar

11 febrero 2026

Salesianos Comunicación

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Como estaba previsto en el calendario y como se viene haciendo desde la creación de la Inspectoría Santiago el Mayor los miembros del Consejo inspectorial de la Familia Salesiana de Salesianos Santiago el Mayor (SSM) tuvieron su reunión anual después de la fiesta de Don Bosco.

El encuentro del Consejo de Familia Salesiana de Salesianos SSM sirve para evaluar la marcha del curso y marcar líneas de trabajo grupal para el curso que viene. Por este motivo el sábado, día 7, tuvo lugar la reunión del Consejo de la Familia Salesiana de Salesianos SSM en la que participaron 18 personas de la mayoría de los grupos.

Consejo Locales de Familia Salesiana

La jornada comenzó con la eucaristía presidida por el inspector de Salesianos Santiago el Mayor, Fernando García. El propio inspector, que es el presidente de este Consejo Inspectorial de Familia Salesiana, leyó un informe de lo que ha supuesto este sexenio de acompañamiento a la Familia Salesiana.

Se detuvo, muy especialmente, en la creación y puesta en marcha de los Consejos locales de la Familia Salesiana. Hace unos años, tras estudiar detenidamente todas las presencias de los SDB (como núcleo aglutinador) y de los demás Grupos, se vio que salían 33 posibles Consejos en toda la Inspectoría. Y, poco a poco, se han ido poniendo en marcha.

Algunos ya llevaban muchos años funcionando bien. Otros estaban medio dormidos y los hemos despertado. Pero algunos, sobre todo en Madrid son de creación nueva y con mucho futuro. Uno de los últimos ha sido el de «Tetuán» que reúne a todos los Grupos de la zona norte de Madrid: con una comunidad de SDB (Estrecho), varias de las FMA (Dehesa de la Villa, Villamil), varios grupos de ADMA, Salesianos Cooperadores, Antiguos Alumnos y Antiguas Alumnas, Voluntarias de Don Bosco, Hijas de los Sagrados Corazones… Algo parecido ha ocurrido en Carabanchel, donde el nuevo Consejo reúne a toda la Familia Salesiana del populoso barrio, explica José Antonio Hernández, delegado para la Familia Salesiana en Salesianos Santiago el Mayor.

El inspector agradecía, durante la reunión, la implicación de los Grupos a nivel local. Sobre todo, aquellos formados por laicos y que están en la mayoría de los Consejos locales: Salesianos Cooperadores, ADMA, Antiguos Alumnos…
Ha supuesto muchos meses de ir invitando a todos los Grupos a descubrir la necesidad de estos Consejos locales. Ya están en marcha y ahora tienen que funcionar para revitalizar el carisma allí donde Dios nos ha puesto.

“Al final de esta hora larga que nos regaló Nando, le dimos las gracias por toda la pasión salesiana que ha puesto en el acompañamiento de la Familia Salesiana, dado que era el último Consejo que presidía, porque en 2 de mayo dejará el servicio de Inspector para dar paso al nuevo en la persona de José Carlos Sobejano”, continúa José Antonio.

Dar gracias A Dios

La reunión continuaba, ya sin la presencia del inspector, insistiendo en la visibilidad de los diferentes grupos locales dentro de la propia Familia Salesiana y de cara a la Iglesia (diócesis, parroquias…).

Damos gracias a Dios porque la relación con los obispos y párrocos es buena y va en aumento. Cada vez hay más «curas diocesanos» comprometidos con la Familia Salesiana y que, incluso, piden formalmente entrar en alguno de los Grupos. También damos gracias a Dios por los laicos de la Familia Salesiana que son invitados por las diócesis a participar en puestos de cierta importancia Esto nos permite que la Familia Salesiana sea más y mejor conocida en lo que nuestro carisma aporta a la diócesis o parroquia, y que estemos en puestos «privilegiados» para tener informaciones de primera mano en la pastoral diocesana o parroquial, concluye el delegado para la Familia Salesiana, José Antonio Hernández.

Se cerró el encuentro con la comida, donde el Inspector presentó a los miembros del Consejo de Familia Salesiana a los jóvenes SDB que estaban haciendo su reunión de Quinquenio.

1 Comentario

  1. JOSE ENEBRAL

    A ver, que estupendo por la Familia Salesiana, de la que me siento miembro (aunque dejé la Asociación de AA.AA por aquello de la oración-promesa que nos instrumentalizaba, que nos situaba en el “atodacostismo”, en la militancia activa con los provida, etc.); estupendo por la Familia Salesiana, por la salesianidad, por don Bosco, por las misiones… Estupendo.

    Ahora bien, lo de dar gracias a Dios por cualquier cosa podría estar sonando, quién sabe, falaz, artificial, gratuito y hasta ridículo (de eso alerto, tras detenerme en ello). Por una parte, porque no deberíamos (creo yo) referirnos a Dios con ligereza; por otra, porque entonces, en correspondencia, habríamos de reprocharLE lo malo que sucede en el mundo, que no es poco; que es muchísimo, malísimo y frecuentísimo. Y en todos los campos, en todas las actividades.

    Felicitémonos (digo yo) por todo lo bueno que nos pasa, eso sí; pero quizá habríamos de dejar a Dios en paz, que no parece ocuparse tanto de los humanos (ni siquiera de los niños). En fin, puedo estar equivocado, pero esto pienso (no por muy inteligente, pero sí por setentón). Habrá otros puntos de vista, claro; acaso más acertados.

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