Foto con Historia: Isidoro, Coadjutor Salesiano

– Blog coordinado por Miguel Ángel Fernández, sdb

15 septiembre 2023

Esta fotografía retrata la figura del coadjutor salesiano don Isidoro Aranda, acompañado de otra persona que ahora desconocemos su nombre. Un primer análisis de esta imagen ofrece la tradicional vestimenta o “hábito” de todo coadjutor salesiano: chaqueta y corbata. También, una curiosidad es el lugar de la imagen, claramente reconocible con el Santuario de San Michele Arcangelo en Monte Sant’Angelo (Foggia -Italia). Este santuario forma parte de la llamada “Línea Sacra de San Miguel Arcángel”, así llamada la impresionante línea recta imaginaria que va de Irlanda a Israel; uniendo siete monasterios-santuarios relacionados con el Santo Ángel. Una historia que seguro no dejaría indiferente a Isidoro en su visita a este lugar.

Isidoro Aranda Sanz. Nació en Hita (Guadalajara) en 1909. Trabajó en Carabanchel. Pasó a Portugal-Poiares de Regua y Évora. Marchó de misionero a Timor. Y, vuelto a España, trabajó en Mohernando (Guadalajara). Murió en Arévalo (Ávila) en el 2008, a los 99 años. Este salesiano coadjutor es un gran testimonio de vida: “Isidoro, a punto de ser fusilado, salva la vida in extremis. Conoce las cárceles, las persecuciones, el trabajo agotador para el ejército en guerra… Viaja hasta el otro lado del mundo. Pionero en las Misiones de Timor. La historia de un personaje que para algunos puede parecer menor, aunque siempre cabe preguntarse dónde reside la grandeza de una persona y cuál es la medida para medirla.” (contraportada libro memorias).

Recientemente, se ha publicado un libro con las memorias de don Isidoro Aranda por iniciativa de Atanasio Serrano -Ata-. En esta publicación se recogen unos viejos cuadernos con apuntes manuscritos de su vida. Un sobrino suyo descubrió, después de fallecer, estos viejos cuadernos con anotaciones personales de su tío salesiano. En el prólogo de este libro, el salesiano don Jesús Graciliano González, nos dice: “Atanasio pone en nuestras manos un retazo de historia. Un pequeño retazo sí, pero de historia verdadera.

La historia de un personaje que para algunos puede parecer menor, aunque siempre cabe preguntarse dónde reside la grandeza de una persona y cuál es la medida para medirla. Ciertamente Isidoro Aranda no ocupó cargos en la alta jerarquía del gobierno de la Congregación, ni construyó o dirigió grandes colegios o destacó como ilustre profesor de alguno de los altos centros de formación de salesianos o lució su oratoria en los púlpitos de nuestras iglesias, ni siquiera fue un cualificado maestro de escuela profesional. No, Isidoro fue un humilde, modesto y pobre coadjutor, que no nos ha dejado un tratado de alta elucubración pedagógica. Nos ha dejado, eso sí, unos simples apuntes de memorias, que a punto han estado de perderse en el olvido, si alguien con una medida generosa y clarividente del valor de las cosas, no hubiera descubierto en ellas algo que va más allá de las alharacas externas y nos introducen en la intimidad del ser de una persona con altura de auténtico hombre y con hondura de
auténtico santo”.

Para finalizar, don Graciliano realiza esta petición:“Termino con una súplica: por favor, todos los que tengan en su poder memorias, diarios, escritos de salesianos, imiten el buen trabajo de Atanasio y hagan que esos escritos no se pierdan, porque con ellos se pierden retazos de nuestra historia. Os invito a leer estas memorias no solo por curiosidad y para conocer a su autor, sino para sacar de ellas un ejemplo, magnífico ejemplo, de ser salesiano en el contexto sencillo en el que se
desarrolla la vida de cada uno.”

Esta modesta publicación quiere dar también unas gracias infinitas por el interés en la realización material de este libro; especialmente a “Ata”, por su implicación personal para que estas memorias no cayeran en el olvido. Una acción importante y ejemplar para preservar la memoria histórica salesiana, así estos sencillos recuerdos quedan custodiados para la historia de futuras generaciones salesianas. ¡¡¡Muchísimas Gracias!!!

Datos imagen:
Original: soporte de papel mate, con capa de emulsión fotográfica
Fondo documental: Familia don Isidoro Aranda.
Datación posible en 1975
Autor desconocido

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