Más de 50 conflictos armados permanecen activos en el mundo, según Naciones Unidas, y se estima que alrededor de 250.000 niños y niñas están vinculados a grupos armados. Menores privados de su infancia, obligados a combatir, expuestos a la violencia extrema y utilizados como una pieza más de la maquinaria de la guerra.
El reclutamiento de niños y niñas se ha convertido en una práctica habitual en numerosos contextos de conflicto. Su obediencia forzada y la facilidad con la que son manipulados hacen de ellos un objetivo prioritario para los grupos armados. “Son menores a los que se les roba el presente y se les condiciona el futuro”, recuerdan los misioneros salesianos que trabajan con estos menores.
Desde hace décadas, en Misiones Salesianas, junto a los misioneros salesianos, trabajan en la protección, recuperación y reintegración social de menores afectados por los conflictos armados. Para ello, trabajan con un sistema basado en la confianza, la cercanía y el acompañamiento integral del menor. “La educación es la herramienta más poderosa para romper el ciclo de la violencia y devolver a los niños y niñas la oportunidad de construir una vida en paz”, afirma Luis Manuel, director de Misiones Salesianas.
En Colombia
Colombia es uno de los países donde este trabajo tiene un mayor recorrido. A pesar de los avances del proceso de paz, el reclutamiento de menores continúa, especialmente en comunidades rurales e indígenas. En este contexto, los misioneros salesianos desarrollan programas especializados en Medellín y Cali, ofreciendo espacios seguros para la recuperación y la reintegración de niños y adolescentes desvinculados del conflicto armado.
En Ciudad Don Bosco Medellín, más de 2.000 menores han pasado por el programa CAPRE desde comienzos de siglo, retomando sus estudios y avanzando hacia un proyecto de vida alejado de la violencia. En Cali, la Casa Valdocco ha acompañado a más de 800 adolescentes y jóvenes, con un alto porcentaje de procesos, culminados con éxito gracias a la formación educativa y técnica.
Además de Colombia, los misioneros salesianos trabajan con menores afectados por el reclutamiento forzoso en RD Congo, Sudán del Sur, República Centroafricana, Uganda, Myanmar, Siria y Ucrania, desarrollando programas de protección, atención psicosocial, educación y reintegración comunitaria.
En el Día Internacional contra el Reclutamiento Forzoso de Menores, que se celebra este 12 de febrero, desde Misiones Salesianas recuerdan que ningún niño nace para la guerra y que la paz comienza garantizando educación, cuidado y oportunidades reales para la infancia y la juventud más vulnerable.











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