El papa León XIV visitará España en los próximos días. Madrid, Canarias y Barcelona son los lugares elegidos. La Conferencia Episcopal, las diócesis, las órdenes, congregaciones religiosas y movimientos católicos ultiman los preparativos de este momento histórico. La primera parada: Madrid. Hemos compartido ilusión con algunos de los voluntarios, cantantes y participantes en este primero momento de la visita del papa León en la capital de España.
El último Papa que visitó nuestro país fue Benedicto XVI en 2011 para la JMJ. León XIV llega a una España mucho menos religiosa, en la que, según el CIS, el 56% por ciento de la población se define como católica, aunque sólo un 18% se considera practicante.
Servir y compartir
Entre este grupo se encuentran los voluntarios que van a colaborar en los diferentes momentos de la visita papal, así explica su aportación Daniel Rodríguez Villanueva, un joven de 25 años, trabajador en la inspectoría Salesiana Santiago el Mayor: “Aunque la asignación de algunas tareas está todavía pendiente _sabemos que hay voluntarios que darán información, como es mi caso, otros ayudarán a organizar a la gente en las distintas zonas, decirles por dónde tienen que ir, redes sociales, fotografía etc… hay un montón de tareas_ yo creo que lo importante, es que, aún hoy, hay jóvenes que estamos dispuestos a servir a otros para que puedan encontrarse con Jesús, a través de esta visita del Papa”.
Su compañera en la sede de Santiago el Mayor, Ana Yuste, que trabaja en comunicación, formará parte del gran coro familiar que cantará en el Santiago Bernabéu. Ana valora esta experiencia como una oportunidad de participar de forma activa en un evento donde estará presente el Santo Padre, por lo que la alegría es inmensa.
Además, estoy pudiendo compartir con mi hermana y mi novio esta bonita experiencia. Estamos quedando los días previos a los ensayos para aprendernos juntos las letras de las canciones y practicar. Sin duda un proceso que me está llegando al corazón y el cual estoy disfrutando muchísimo. Me siento muy afortunada de poder compartir mi fe y alegría en un evento tan especial y rodeada de personas a las que quiero tanto”.
Preparación y entrega
El trabajo previo es inmenso para ayudar a vivir la mejor experiencia posible durante la visita. Lo sabe muy bien Leticia Del Amor que coordina tiempos de acogida en la “noche al raso” de Salesianos Atocha, se comunica con los participantes del coro y contacta con voluntarios para diferentes labores. Ella nos sonríe y sigue sin tiempo para contar, no necesita contarlo.
Es Carlos Martínez, el joven de 24 años, animador de Salesianos Atocha, quien nos lo explica: “A pesar de ser días super intensos porque parece que se te quedan cortas las horas de todas las cosas que hay que hacer, lo bonito de esto es la entrega y el servicio, que va implícito en cómo somos, esto es lo que más feliz me hace. Porque estar coordinando la acogida de 2.500 personas que viven lo mismo que vivo yo me llena… y con la alegría de que Salesianos Atocha sea sitio de acogida de tantas personas, durmiendo al raso”.
Durante estas semanas previas, Madrid se va preparando para recibir al Santo Padre, movilizando recursos, preparando infraestructuras, coordinando voluntarios para acoger a los peregrinos en la Castellana, en Cibeles. Laura Prado, otra joven voluntaria cuenta como lo está viviendo: “Durante las últimas semanas del mes de mayo nos hemos ido preparando con lo más importante: la oración. Teniendo presente que estamos aquí para servir, para hacer más llevadero el calor, la incomodidad o cualquier imprevisto que se dé. Y para ello, no solo es importante lo espiritual sino también lo material, por lo que durante esta última semana se no han dado formaciones biosanitarias e indicaciones logísticas para el acto”.
Sus amigos, el joven matrimonio, Fernando Herrera y Paula Fernández, cuentan las horas para que llegue la vigila del sábado y la eucaristía del domingo: “allí estaremos para dar el cien por cien. Para volver a tener la oportunidad de estar cerca del Papa y dar en lo que haga falta para que ayudar a vivir lo que nosotros hemos vivido en otros encuentros de iglesia”.
Desde lo más sencillo y también cantando
Guillermo de Quinto, joven de Salesianos Domingo Savio de Madrid se muestra encantado de participar en el coro de la fiesta del MJS y en el gran coro familiar dirigido por Toño Casado que cantará en la fiesta del Santiago Bernabeu. “Para mí, como joven, es importante formar parte de esto en el sentido de que soy uno más de esa mezcla tan heterogénea que forma la juventud y también la iglesia. Como joven participar en esta visita de Papa es estar presente y ver que esa iglesia está viva y que somos nosotros, también los jóvenes, quienes formamos parte de ella”.
En lo que respecta a formar parte del coro, Guillermo que considera que de las mejores cosas que sabe hacer en esta vida es cantar, “es un momento muy impactante, que quieran contar conmigo para que pueda poner mi granito de arena y poder ofrecer mi voz. Para mí es un regalo. La magnitud del evento da respeto, lo queremos hacer bien, somos muchísimas personas, muchísimos engranajes, las apuestas son muy altas para todos, es muy estimulante y genera una activación que nos hace ponernos a todos a una, muy entregados, emocionados y con mucha fe para que todo salga como el momento lo necesita”.
El repertorio lo tienen en su poder desde hace días, para que _como nos decía Ana_ ir ensayando, aprendiéndose los temas para, ya mañana jueves, unirse a la orquesta y empezar los ensayos.
Hablamos del gran Coro Familiar Iglesia de Madrid, compuesto por 1.000 cantantes muchos de ellos niños, junto a 70 músicos y 100 bailarines, y dirigido por el sacerdote diocesano Toño Casado, párroco de Nuestra Señora del Pilar. En este gran coro participan unos 300 niños, jóvenes, educadores y animadores de ambientes salesianos.
Se cuenta con voces de todas las edades, entre ellas la de Alonso Gasco Valiente, alumno de primaria de Salesianos Carabanchel, quien con la sencillez de un niño de su edad nos cuenta: “Cantamos en el coro de nuestro cole y nos propusieron participar en este coro. Nos pareció un plan genial. Lo vivo con nervios porque vamos a cantar delante de mucha gente, y además entre ellos está el Papa, pero también con mucha ilusión. Es importante porque como soy un niño y no puedo hacer otras cosas, yo creo que cantando puedo llegar a que mucha gente rece con el Papa y a acercarse más a Dios”.











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